Por Jasiel E. Angeles Marin (j.angeles@mexicotravelchannel.com.mx)
Conoce la tradición de Pomuch, Campeche, donde las familias limpian los huesos de sus difuntos antes del Día de Muertos y mantienen viva su memoria.
¿Te imaginas visitar la tumba de un ser querido, sacar cuidadosamente sus huesos, limpiarlos y conversar con él como si todavía estuviera a tu lado?
Aunque para muchas personas pueda resultar sorprendente, en Pomuch, Campeche, esta práctica representa una de las expresiones más profundas del amor y respeto hacia quienes han fallecido.
En esta comunidad de raíces mayas, la muerte no significa necesariamente una despedida definitiva. Cada año, cuando se acerca el Día de Muertos, las familias acuden al cementerio para realizar una ceremonia conocida como Choo Ba’ak, que consiste en limpiar los restos óseos de sus familiares.
Lejos de tratarse de un ritual de terror, es una tradición transmitida entre generaciones que mantiene viva la relación entre los habitantes y sus antepasados.
Pero ¿cómo se realiza esta ceremonia? ¿cuál es su origen y por qué continúa siendo tan importante para los habitantes de Pomuch?

¿Dónde está Pomuch y por qué tiene una tradición tan particular?
Pomuch es una comunidad ubicada en el municipio de Hecelchakán, al norte del estado de Campeche, dentro de la región conocida como el Camino Real.
A diferencia de otros destinos donde el Día de Muertos se caracteriza por grandes desfiles o festivales, aquí una parte fundamental de la celebración ocurre en el cementerio, entre pequeños osarios, flores y familias que se reúnen para recordar a sus seres queridos.
De acuerdo con el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), esta costumbre no es exclusiva de Pomuch. También se conserva, con algunas diferencias, en localidades campechanas como Pocboc, Nunkiní y San Nicolás.
Sin embargo, Pomuch ha alcanzado un reconocimiento especial por la continuidad de su tradición y la manera en que sus habitantes mantienen una relación cercana con los restos de sus familiares fallecidos.

¿Cuál es el origen de la limpieza de huesos en Campeche?
Aunque se trata de una tradición antigua, establecer una fecha exacta para su nacimiento resulta complicado.
Investigaciones del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) señalan que este tipo de prácticas funerarias podría tener antecedentes en antiguas costumbres mayas relacionadas con el culto a los antepasados y los enterramientos secundarios.
Durante el periodo colonial (1521-1821) estas expresiones se transformaron al entrar en contacto con las creencias católicas sobre la muerte y la resurrección.
El resultado fue una tradición que combina diferentes formas de comprender la relación entre vivos y muertos.
De hecho, el INAH explica que el tratamiento de los restos humanos en osarios también estuvo relacionado con la necesidad de aprovechar los espacios disponibles en los cementerios.
Con el tiempo, esta práctica adquirió un significado familiar y religioso que continúa presente en las comunidades del Camino Real.
Por su importancia cultural, la limpieza de los restos de Pomuch fue declarada Patrimonio Cultural Intangible del Estado de Campeche en 2017.

¿Cómo se realiza la limpieza de huesos en Pomuch?
La ceremonia requiere paciencia, delicadeza y, sobre todo, respeto.
Para las familias, no se trata simplemente de limpiar una sepultura, sino de cuidar a alguien que continúa formando parte de su historia.
Según las investigaciones difundidas por el INAH, después de que una persona fallece y transcurren algunos años desde su entierro, sus restos pueden ser exhumados y trasladados a un pequeño osario.
En Pomuch, la primera limpieza suele realizarse alrededor de tres años después del fallecimiento. Posteriormente, las familias repiten el cuidado de los restos cada año, especialmente durante los días previos al Día de Muertos.
Con pequeñas brochas retiran cuidadosamente el polvo acumulado en los huesos. Después, los acomodan en cajas de madera sobre telas limpias, muchas de ellas bordadas con flores, cruces o el nombre de la persona fallecida.
También limpian y decoran los nichos, colocan flores y encienden veladoras.
Lo más conmovedor es que, durante este proceso, algunos familiares conversan con sus difuntos, les cuentan acontecimientos recientes y los recuerdan con cariño.
Para ellos, es una forma de mantener presente a quien ya no está físicamente.

Janal Pixán: la celebración maya que acompaña esta tradición
La limpieza de huesos está estrechamente relacionada con el Janal Pixán, una de las celebraciones más representativas de la península de Yucatán.
Su nombre se traduce habitualmente como comida de las ánimas y hace referencia a los días en que, según las creencias tradicionales, los espíritus de los difuntos regresan para encontrarse con sus familiares.
Esta celebración se concentra entre el 31 de octubre y el 2 de noviembre, aunque en Pomuch las actividades de recuerdo y veneración pueden extenderse durante noviembre.
En los hogares se preparan altares con veladoras, flores, bebidas y alimentos tradicionales.
Entre las preparaciones que forman parte de estas celebraciones se encuentra el pibipollo, un platillo elaborado con masa de maíz y relleno, que tradicionalmente se cocina bajo tierra.
Así, mientras las familias preparan sus casas para recibir simbólicamente a sus difuntos, también cuidan los lugares donde descansan sus restos.

Una tradición que busca mantenerse viva
La limpieza de huesos ha despertado el interés de visitantes, fotógrafos e investigadores. Sin embargo, su creciente popularidad también plantea desafíos para la comunidad.
En 2025, una investigación publicada en la revista académica Península, de la UNAM, analizó cómo la promoción turística y la patrimonialización de esta práctica han influido en las relaciones de los habitantes de Pomuch con sus difuntos.
Ese mismo año, se documentaron iniciativas locales para transmitir el significado del Choo Ba’ak a las nuevas generaciones, ante la preocupación por la posible pérdida de esta costumbre.
Estos esfuerzos recuerdan que preservar una tradición no consiste únicamente en mostrarla a los visitantes, sino también en permitir que las propias comunidades continúen practicándola y transmitiendo su significado.

¿Se puede visitar Pomuch durante el Día de Muertos?
Sí. Pomuch recibe visitantes interesados en conocer su patrimonio cultural, especialmente durante las celebraciones de finales de octubre y principios de noviembre.
No obstante, es fundamental recordar que la limpieza de huesos es una ceremonia íntima y familiar, no una representación organizada exclusivamente para turistas.
Si planeas visitar el cementerio, lo recomendable es mantener una actitud respetuosa, evitar interrumpir a las familias y solicitar permiso antes de tomar fotografías o grabar videos.
Tampoco debes tocar los restos, las ofrendas o los objetos colocados en los osarios.
Conocer una tradición también implica comprender que existen momentos y espacios que pertenecen a quienes la practican.

Pomuch, donde el amor y la memoria permanecen después de la muerte
El Día de Muertos en Pomuch nos invita a reflexionar sobre las distintas maneras en que los mexicanos recordamos a quienes han partido.
Mientras en otros lugares se colocan fotografías, alimentos y flores sobre los altares, en esta comunidad campechana las familias mantienen viva la memoria de sus seres queridos mediante el cuidado directo de sus restos.
Una práctica que, más allá de sorprender, nos recuerda que el amor, la memoria y las tradiciones pueden trascender generaciones.
Si este Día de Muertos tienes oportunidad de conocer Campeche, anímate a descubrir su riqueza cultural, su gastronomía y las historias de sus comunidades, siempre desde el respeto.

Y para seguir explorando los destinos y tradiciones que hacen único a nuestro país, visita nuestro sitio web www.mexicotravelchannel.mx y acompáñanos en nuestras redes sociales (@mexicotravelchannel)





