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Por: Circe Vargón

Una tarde de la década de 1950, una lancha se acercaba lentamente a la bahía de Acapulco mientras fotógrafos y curiosos intentaban descubrir quién había llegado al puerto.

En aquellos años no era raro encontrar a estrellas de Hollywood caminando por los hoteles de la costa guerrerense.

Décadas después, la escena cambió de lugar. Las celebridades ya no buscaban los reflectores de Acapulco, sino villas ocultas entre la selva y el océano en destinos como Punta Mita, en el municipio de Bahía de Banderas, y Mandarina, en el municipio de Compostela, ambos en el estado de Nayarit.

Dos épocas distintas. El mismo Pacífico.

Hubo un tiempo en que las estrellas de Hollywood cambiaban los estudios cinematográficos por los acantilados de Acapulco.

Entre las décadas de 1940 y 1970, el puerto guerrerense fue escenario de romances, rodajes, fiestas y vacaciones que ayudaron a proyectar la imagen turística de México alrededor del mundo.

Décadas más tarde, el mapa de la exclusividad se desplazó hacia la costa de Nayarit, donde Punta Mita y Mandarina comenzaron a atraer a una nueva generación de viajeros internacionales.

Aunque pertenecen a momentos distintos, ambos destinos comparten una cualidad: permiten contemplar el Pacífico desde espacios donde la privacidad, el paisaje y la hospitalidad forman parte de la experiencia.

Acapulco conserva la memoria del Hollywood clásico; Riviera Nayarit representa una versión contemporánea del lujo, más cercana a la naturaleza y bienestar.

Dos épocas, un mismo océano: el Pacífico mexicano entre la elegancia clásica y el lujo contemporáneo./Foto: IA

Acapulco: cuando Hollywood se mudó al Pacífico mexicano

Durante las décadas de 1940, 1950, 1960 y 1970, Acapulco pasó de ser un puerto tradicional a convertirse en uno de los destinos turísticos más reconocidos del continente.

La promoción internacional emprendida durante la presidencia de Miguel Alemán Valdés, la apertura de la carretera Escénica en 1954 y el crecimiento de la infraestructura hotelera contribuyeron a esa transformación.

Uno de los símbolos de aquella época es Las Brisas Acapulco.

Inaugurado el 12 de diciembre de 1957, Las Brisas Acapulco introdujo un concepto distinto al hotel tradicional. En lugar de un gran edificio frente a la playa, distribuyó casitas privadas sobre las laderas de la bahía, muchas de ellas con alberca propia y vistas al océano.

Entre las personalidades relacionadas con el hotel aparecen Frank Sinatra, Elizabeth Taylor, Richard Burton, Brigitte Bardot, Ringo Starr, Sylvester Stallone, Anthony Quinn y Sophia Loren.

Sus estancias ayudaron a consolidar la imagen de Las Brisas como uno de los grandes refugios del espectáculo internacional.

Otro nombre frecuentemente asociado con el puerto es el de Elvis Presley, protagonista de la cinta Fun in Acapulco que se estrenó en 1963 y aunque el cantante no filmó personalmente en México, la cinta muestra distintas imágenes del puerto.

Acapulco se perfila para ser uno de los destinos preferidos a nivel nacional
Acapulco se perfila para ser uno de los destinos preferidos a nivel nacional

Los Flamingos: el escondite de la pandilla de Hollywood

Sobre un risco de la zona tradicional se encuentra el Hotel Los Flamingos, cuya historia quedó unida a varias figuras del cine estadounidense.

En 1954, Johnny Weissmuller, John Wayne, Fred MacMurray y Red Skelton adquirieron el establecimiento, que llegó a conocerse como “el escondite de la pandilla de Hollywood”. Entre sus visitantes también figuraron Errol Flynn, Cary Grant, Dolores del Río y Tyrone Power.

El vínculo de Johnny Weissmuller con Acapulco comenzó en 1948, cuando llegó al puerto para participar en el rodaje de Tarzán y las sirenas. El actor terminó estableciéndose en Los Flamingos y pasó sus últimos años en la llamada Casa Redonda, donde murió en 1984.

La luna de miel de John y Jacqueline Kennedy

La fama del puerto también alcanzó al entonces senador John F. Kennedy y a Jacqueline Bouvier, quienes contrajeron matrimonio el 12 de septiembre de 1953 y eligieron Acapulco para pasar parte de su luna de miel.

La elección ocurrió casi ocho años antes de que Kennedy llegara a la Presidencia de Estados Unidos. Años después, Jacqueline Kennedy recordaría que ambos habían considerado distintos lugares para aquella ocasión y eligieron México.

Su estancia resume el magnetismo que Acapulco ejercía durante aquellos años: un destino donde convivían paisajes tropicales, pesca deportiva, hoteles de lujo y la promesa de mantenerse temporalmente lejos de la atención pública.

La antigua mansión de Luis Miguel en Acapulco

Décadas después, Luis Miguel se convirtió en una de las figuras más relacionadas con el puerto. Durante los años noventa pasó largas temporadas en una residencia construida en la Zona Diamante, cerca de Playa Bonfil.

La propiedad contaba con amplios jardines, albercas, canchas deportivas, gimnasio, bar, salón para fiestas, lago artificial y una habitación destinada a la observación con telescopio.

Estas características fueron documentadas por medios como Infobae, aunque algunos datos proceden de imágenes y recorridos realizados cuando la residencia ya se encontraba desocupada.

Durante los años de mayor actividad del cantante, la casa fue escenario de reuniones privadas. No obstante, Luis Miguel dejó de utilizarla y posteriormente la vendió.

Después de varios años de deterioro, el inmueble sufrió daños adicionales durante el paso del huracán Otis, que impactó Acapulco como categoría 5 el 25 de octubre de 2023. Fotografías y grabaciones difundidas después del fenómeno mostraron afectaciones en la estructura, los jardines y las zonas exteriores.

El Acapulco de Luis Miguel: ¡Mitos, mansiones y secretos de la era dorada de "El Sol"!
Hubo un tiempo en que Acapulco no se explicaba sin Luis Miguel, ni Luis Miguel sin Acapulco.

Riviera Nayarit: Punta Mita, el refugio privado de las celebridades

A diferencia del Acapulco clásico, donde las estrellas podían ser fotografiadas en restaurantes, hoteles y playas públicas, Punta Mita construyó su fama alrededor de la privacidad.

Ubicado en una península del municipio de Bahía de Banderas, este desarrollo turístico reúne residencias privadas, clubes de playa, campos de golf y algunos de los hoteles más exclusivos de México.

Allí se encuentran Four Seasons Resort Punta Mita, The St. Regis Punta Mita Resort. Uno de los símbolos de Punta Mita es el hoyo conocido como Tail of the Whale, diseñado por Jack Nicklaus.

La particularidad radica en que se encuentra sobre una isla natural y únicamente puede jugarse cuando las condiciones de marea lo permiten.

Su singularidad lo convirtió en uno de los hoyos de golf más fotografiados de México y en uno de los emblemas turísticos de la costa nayarita.

Campos de golf Jack Nicklaus, en Punta Mita.
Campos de golf Jack Nicklaus, en Punta Mita. Foto: Nicklaus Design.

Mandarina: lujo entre selva, acantilados y océano

Si Punta Mita representa la exclusividad frente al mar, Mandarina apuesta por una integración mucho más estrecha con el entorno natural.

Este desarrollo se localiza en el municipio de Compostela, aproximadamente una hora al norte de Puerto Vallarta.

Su propuesta combina selva tropical, playas prácticamente aisladas, senderos, experiencias ecuestres y alojamientos distribuidos entre la vegetación.

El resort One&Only Mandarina fue concebido para que muchas de sus villas permanecieran parcialmente ocultas entre los árboles y las laderas costeras, reduciendo el impacto visual sobre el paisaje.

Sus alojamientos independientes, albercas privadas y experiencias de naturaleza explican su atractivo entre viajeros que buscan aislamiento y atención personalizada.

Entre las visitas documentadas se encuentra Kendall Jenner, modelo estadounidense, empresaria y figura internacional de la industria de la moda, quien realizó una producción fotográfica para la edición estadounidense de Vogue en la costa nayarita.

También han sido difundidas imágenes de estancias de la cantante británica Dua Lipa, una de las artistas pop más populares de la actualidad.

La región ha sido relacionada en distintos momentos con visitas de celebridades, empresarios y deportistas internacionales atraídos por la combinación de privacidad, naturaleza y servicios de alta gama.

A diferencia del Acapulco clásico, donde la presencia de las estrellas formaba parte del espectáculo público, en Riviera Nayarit el atractivo suele consistir precisamente en pasar desapercibido.

Punta Mita, Nayarit. Punta Mita turismo premium
Punta Mita, Nayarit. Foto: www.puntamita.com

Dos épocas frente al mismo Pacífico

Acapulco y Riviera Nayarit cuentan dos capítulos de una misma historia. El primero conserva hoteles donde todavía resuenan los nombres del Hollywood clásico; la segunda propone villas ocultas entre la selva, campos de golf frente al océano y playas donde la privacidad se ha convertido en parte del lujo.

Pero su verdadero atractivo no depende únicamente de las celebridades que los visitaron. Está en los atardeceres, los acantilados, la vegetación tropical y la fuerza de un océano que ha cautivado a generaciones enteras de viajeros.

¿Te gustaría seguir las huellas del Hollywood clásico en Acapulco o descubrir el lujo rodeado de naturaleza en Riviera Nayarit?

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