Por: Circe Vargón
Descubre cómo nació una de las bromas más populares de internet y conoce la riqueza arqueológica, histórica, natural y gastronómica que Tlaxcala guarda en menos de cuatro mil kilómetros cuadrados.
En algún momento de la década de 2010 comenzó a repetirse una broma en internet: cada vez que alguien mencionaba Tlaxcala, aparecían comentarios afirmando que el estado no existía realmente.
Según el chiste, Tlaxcala sería una especie de territorio imaginario inventado por mapas, libros de geografía y autoridades.
Por supuesto, la broma ignora deliberadamente que allí viven más de un millón de personas, existen ciudades, carreteras, universidades, museos y algunos de los sitios arqueológicos más importantes del centro de México.
Precisamente esa contradicción es la que hizo popular el meme.
Dentro del humor digital mexicano, Tlaxcala terminó convirtiéndose en la entidad que supuestamente no existe.
A diferencia de otros memes mexicanos asociados a personajes o acontecimientos específicos, el de Tlaxcala no tiene un autor conocido.
Surgió de manera dispersa en foros, redes sociales y páginas de humor durante la década de 2010, hasta convertirse en una de las bromas más persistentes de la red.
Paradójicamente, el estado que se convirtió en meme conserva murales considerados entre los más extraordinarios de Mesoamérica, un conjunto conventual reconocido por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), bosques iluminados por luciérnagas y celebraciones tan importantes como La Noche que Nadie Duerme, en Huamantla, una de las expresiones religiosas y culturales más reconocidas de México.

En México Travel Channel viajamos al estado que supuestamente “no existe” para descubrir por qué su legado cultural es mucho más grande que cualquier broma cibernética.
¿Por qué dicen que Tlaxcala no existe?
La explicación más simple comienza con un mapa.
Tlaxcala ocupa aproximadamente 4,000 kilómetros cuadrados, lo que lo convierte en el estado más pequeño de México. Es tan pequeño que puede cruzarse en automóvil en pocas horas, pero dentro de ese territorio caben zonas arqueológicas, bosques de luciérnagas, ciudades coloniales, comunidades indígenas y un sitio inscrito en la lista de Patrimonio Mundial de la UNESCO.
Para muchas personas que nunca han visitado la región, su tamaño alimenta la idea de que se trata de un lugar fácil de pasar por alto.
La realidad es muy distinta. El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) registró 1 millón 342 mil 977 habitantes en 2020 y una densidad de 336 personas por kilómetro cuadrado, la cuarta más alta del país.
A esta situación se sumó otro factor: La simplificación histórica de la participación tlaxcalteca durante la Conquista.
Durante años, las redes sociales reprodujeron la idea de que Tlaxcala había sido “la traidora de México”. Sin embargo, los especialistas recuerdan que los señoríos tlaxcaltecas no formaban parte del dominio mexica y mantenían conflictos con la Triple Alianza mucho antes de la llegada de los españoles.
El propio Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) documenta este proceso mediante fuentes como el Lienzo de Tlaxcala, uno de los testimonios más importantes para comprender la visión tlaxcalteca de la Conquista.
La mezcla entre tamaño reducido, menor presencia mediática y viejos estereotipos históricos terminó generando uno de los memes más persistentes de internet mexicano.
Oigan
— 𝕃ᵘⁱᔕ (@chucho_cuerero) August 13, 2022
¿y sí existe Tlaxcala? pic.twitter.com/UisgkGFUeX
“Tlaxcala sí existe”: Cuando el estado se apropió del meme
Lo más interesante es que el propio estado terminó apropiándose del chiste.
Durante el Tianguis Turístico de 2021, su pabellón apareció con el lema “Tlaxcala sí existe”. La respuesta llamó la atención de visitantes y medios, mientras las imágenes del estand volvían a circular en redes sociales acompañadas por nuevos memes.
La campaña “Tlaxcala sí existe” transformó años de humor digital en una herramienta de promoción cultural y turística.
El resultado fue paradójico: El estado que internet había “borrado” encontró una nueva forma de llamar la atención de millones de personas.
La estrategia continuó con la publicación del libro Tlaxcala sí existe, presentado por el gobierno estatal como una herramienta para difundir el patrimonio cultural, gastronómico, arquitectónico y natural de la entidad.
La supuesta inexistencia terminó convirtiéndose en una invitación turística.

Tlaxcala antes de la Independencia: Una historia entre señoríos
Mucho antes de convertirse en entidad federativa, Tlaxcala estaba organizada mediante señoríos con estructuras políticas, militares y territoriales propias.
Su resistencia frente a la expansión mexica permitió conservar autonomía hasta la llegada de los españoles. La posterior alianza con Cortés estuvo precedida por enfrentamientos y debates internos, especialmente alrededor de la posibilidad de colaborar con un ejército extranjero para combatir a un enemigo regional.
Durante el Virreinato, las autoridades tlaxcaltecas utilizaron documentos como el Lienzo de Tlaxcala para recordar su participación en la Conquista y reclamar ante la Corona los privilegios y mercedes prometidos. La obra representa la estructura política del territorio y distintos episodios de la expansión hispano-tlaxcalteca.
Tlaxcala no desapareció dentro de la historia colonial. Dejó testimonio escrito y pictográfico de su propia versión.

¿Qué lugares visitar en Tlaxcala?
Más allá de las bromas de internet, Tlaxcala resguarda algunos de los tesoros históricos, arqueológicos y naturales más sorprendentes del centro de México.
Desde antiguos centros ceremoniales y monumentos reconocidos por la UNESCO hasta bosques iluminados por luciérnagas y comunidades con profundas tradiciones culturales, la entidad ofrece razones de sobra para comprobar que su patrimonio es mucho más grande que su tamaño territorial.
Cacaxtla y Xochitécatl: Los murales que sobrevivieron al tiempo
Uno de los mayores tesoros arqueológicos del estado es Cacaxtla-Xochitécatl, en el municipio de Nativitas.
Cacaxtla fue un poderoso centro político, militar y económico que floreció entre los años 650 y 900. Su Gran Basamento conserva pinturas murales en rojo, azul, amarillo, negro y blanco, con escenas relacionadas con la guerra, la religión, la naturaleza y la mitología.
El INAH las considera entre las más extraordinarias y mejor conservadas de Mesoamérica.
Muy cerca se encuentra Xochitécatl, centro ceremonial donde sobresale la Pirámide de las Flores y un importante conjunto de figurillas femeninas de barro.
Ambos sitios permiten conocer sociedades que alcanzaron gran influencia mucho antes del surgimiento de los señoríos tlaxcaltecas del siglo XVI.
El estado es también sede anual de la Huamantlada, una de las celebraciones taurinas más conocidas de México, y de La Noche que Nadie Duerme, considerada una de las festividades religiosas más importantes del país.

El monumento tlaxcalteca reconocido por la UNESCO
En pleno centro de la capital estatal se encuentra uno de los edificios históricos más importantes del país.
El Conjunto Franciscano del Monasterio y Catedral de Nuestra Señora de la Asunción fue incorporado en 2021 a la lista de Patrimonio Mundial de la UNESCO como parte del sitio denominado Primeros monasterios del siglo XVI en las laderas del Popocatépetl.
La Organización destacó el valor excepcional del conjunto, especialmente por su techo de madera de influencia mudéjar y por formar parte de las primeras construcciones evangelizadoras de América.
Tres Pueblos Mágicos para comprobar que Tlaxcala existe
Tlaxcala cuenta actualmente con tres Pueblos Mágicos:
- Huamantla, reconocido por sus alfombras de aserrín y la celebración de La Noche que Nadie Duerme, celebración realizada cada año la noche del 14 al 15 de agosto en honor de la Virgen de la Caridad.
- Tlaxco, relacionado con haciendas, pulque, quesos artesanales, bosques y paisajes serranos.
- Ixtenco, incorporado en 2023 por su patrimonio otomí, su lengua yuhmu y su papel como comunidad guardiana de distintas variedades de maíz.
Además, el estado alberga Val’Quirico, uno de los complejos turísticos más visitados del centro de México. Aunque no posee el nombramiento de Pueblo Mágico, cuenta con el distintivo turístico Reinos de México, que reconoce destinos con alto valor experiencial y arquitectónico.
¿Conoces las alfombras de aserrín en #Huamantla? Cuando la veas quedarás enamorado de sus brillantes colores que parecen ser una pintura al óleo. Es una de las tradiciones más representativas de este hermoso lugar de Tlaxcala. pic.twitter.com/TGyJ8fxTQG
— SECTUR México (@SECTUR_mx) March 27, 2019
El Santuario de las Luciérnagas: Un bosque que se enciende
Durante el verano, los bosques de Nanacamilpa y Calpulalpan reciben a miles de luciérnagas en temporada reproductiva.
Al caer la noche, los insectos producen destellos entre los árboles y transforman el bosque en un espectáculo luminoso. El Gobierno estatal promueve recorridos mediante centros autorizados y guías locales, bajo reglas destinadas a proteger el ecosistema.
La temporada cambia cada año de acuerdo con las condiciones naturales. En 2026 se desarrolló entre junio y agosto, con actividades de senderismo, gastronomía y turismo comunitario.
Miles de luciérnagas iluminan el bosque durante su temporada de reproducción, creando una experiencia que atrae visitantes nacionales e internacionales.
Actualmente es uno de los principales atractivos ecoturísticos de Tlaxcala.

Gastronomía tlaxcalteca: Sabores más grandes que el territorio
La cocina del estado mantiene una profunda relación con el maíz, el maguey, los hongos, las semillas y los insectos comestibles.
Entre sus preparaciones aparecen el mole prieto, las tlatlapas, los tlacoyos, los escamoles, los gusanos de maguey y diferentes atoles. El Gobierno estatal reconoce varios de estos alimentos como parte de su herencia gastronómica de raíces indígenas.
Los tacos de canasta se encuentran especialmente vinculados con San Vicente Xiloxochitla, comunidad conocida por familias dedicadas a prepararlos y comercializarlos dentro y fuera del estado.
Cada receta demuestra que la extensión geográfica no determina la riqueza de una cocina.
Tlaxcala sí existe y su historia no cabe en un meme
La broma probablemente continuará circulando.
Pero detrás de ella existe un estado con murales prehispánicos únicos, tres Pueblos Mágicos, un conjunto conventual reconocido por la UNESCO, comunidades otomíes y nahuas, bosques de luciérnagas y una gastronomía ligada profundamente al maíz y al maguey.
Tlaxcala demuestra que la grandeza cultural no se mide en kilómetros cuadrados.
Se mide en la fuerza con la que un pueblo conserva su memoria.
Tlaxcala sí existe. Y su historia es demasiado grande para caber en una broma de internet.
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