Por: Circe Vargón
¿Sabías que detrás de uno de los trajes típicos más famosos de México existe la historia de Catarina de San Juan, una mujer asiática traída a la Nueva España por la ruta de la Nao de China? Te contamos la historia.
Detrás del traje típico femenino más famoso de México hay una historia de piratas, esclavitud, comercio transoceánico y una mujer originaria de Asia cuya vida terminó convertida en uno de los mitos culturales más poderosos de Puebla.
Imagina el puerto de Acapulco en el siglo XVII.
Después de meses de navegación, un gigantesco galeón aparece en el horizonte. Sus bodegas rebosan de porcelanas chinas, especias, marfiles, sedas y objetos exóticos procedentes de Asia.
La ruta era conocida popularmente como la Nao de China o Galeón de Manila, conexión marítima que unió Manila con Acapulco y convirtió a la Nueva España en un puente entre Asia, América y Europa. Relatos e Historias en México señala que, cuando Catarina llegó a Acapulco, lo hizo en una nao procedente de Manila cargada de productos y personas esclavizadas de Asia.
Entre los pasajeros viajaba una joven extranjera.
Hablaba otra lengua.
Viene de un mundo completamente distinto y desconoce que algún día será recordada como la mujer detrás del traje tradicional más famoso de México.
Su nombre original, según varias versiones, era Mirra.
Las fuentes sobre su vida proceden principalmente de textos religiosos del siglo XVII escritos por quienes la conocieron o recogieron su testimonio. El Sol de Puebla recuerda que su confesor, el jesuita Alonso Ramos, redactó Los prodigios de la Omnipotencia y milagros de la gracia en la vida de la venerable Sierva de Dios Catarina de San Juan, publicado en tres tomos entre 1689 y 1692; también menciona el Compendio de la vida y virtudes de la venerable Catarina de San Juan, de José del Castillo Grajeda, y el sermón fúnebre de Francisco de Aguilera.
De acuerdo con esas narraciones, Mirra habría nacido en territorio del Imperio Mogol, probablemente en la India, y pertenecido a una familia noble.
El sitio Kiosco de la Historia, citando información atribuida al Gobierno Municipal de Puebla y a la tradición de sus biógrafos, señala que habría nacido hacia 1602 o 1605 en Delhi o en una región del norte de la India, antes de ser secuestrada y llevada a Filipinas.
La historia cuenta que fue capturada por piratas o traficantes, trasladada a Cochín, bautizada por jesuitas con el nombre de Catarina de San Juan, llevada a Manila y finalmente enviada a la Nueva España.
La página Relatos e Historias en México, en un texto del historiador Antonio Rubial García, narra que Catarina llegó a Acapulco en 1621 como una joven esclava que no hablaba castellano y que había sido comprada en Asia para ser enviada a Puebla.
Aquella travesía marcó el inicio de una historia extraordinaria, donde el dolor del exilio terminaría transformándose en identidad mexicana.

En México Travel Channel exploramos el origen de las tradiciones y expresiones culturales que llenan de orgullo e identidad a nuestros estados.
¿Quién fue realmente Catarina de San Juan?
Al llegar a la Nueva España, Catarina fue llevada a Puebla, una de las ciudades más importantes del virreinato. Relatos e Historias en México señala que fue destinada a una familia poblana y que, al aprender castellano, comenzó a contar su origen asiático, su secuestro y su bautismo en tierras vinculadas con la presencia portuguesa y jesuita en Asia.
En Puebla fue adquirida por el comerciante Miguel de Sosa, quien la integró a su casa. El Sol de Puebla y Kiosco de la Historia coinciden en que Catarina llegó como esclava a la familia de Miguel de Sosa.
La ciudad de Puebla era entonces un territorio de conventos, templos, comerciantes, artesanos y viajeros. En sus calles convivían productos asiáticos, tradiciones indígenas, devociones españolas y relatos llegados de los puertos del Pacífico.
Catarina llamó la atención desde el primer momento.
No solo por su origen y sus rasgos físicos. También por su manera de vestir, sus costumbres y su profunda espiritualidad.
El Sol de Puebla señala que Catarina vivió en la antigua Ciudad de los Ángeles en el siglo XVII, pasó de ser esclava a ser venerada como santa por sus prodigios y llegó a convertirse en una figura de gran devoción popular.
Tras la muerte de Miguel de Sosa, obtuvo la libertad. Poco después contrajo matrimonio con Domingo Suárez, aunque las crónicas religiosas, algunas retomadas por medios como El Universal, aseguran que eligió llevar una vida de castidad. Al enviudar, se consagró por completo a la oración, la penitencia y las prácticas místicas.
Con el paso de los años comenzaron a circular relatos sobre visiones, revelaciones, penitencias y encuentros celestiales. Sus confesores recogieron muchas de esas experiencias en textos devocionales, lo que convirtió a Catarina en una de las figuras más biografiadas de la Nueva España.
El Sol de Puebla recuerda que Alonso Ramos, José del Castillo Grajeda y Francisco de Aguilera escribieron sobre ella poco después de su muerte.
Su fama creció de tal manera que muchas personas la consideraban una mujer santa incluso antes de su muerte.
Cuando falleció el 5 de enero de 1688, una multitud acudió a despedirla. La veneración popular fue tan intensa que las autoridades eclesiásticas terminaron interviniendo para limitar el culto hacia su figura y prohibir algunas de las obras que exaltaban sus presuntos milagros.
Hoy sus restos permanecen en la sacristía del Templo de la Compañía de Jesús, en Puebla, uno de los sitios más visitados por quienes desean conocer la historia real de la China Poblana.
Catarina de San Juan es el nombre de la China poblana, tan venerada que sus fieles seguidores la querían proclamar santa. pic.twitter.com/BzuOVuTOSh
— Biblioteca Palafoxiana (@BPalafoxiana) July 22, 2017
El gran mito: Catarina nunca usó el traje de China Poblana
Aquí comienza una de las confusiones históricas más fascinantes de México.
Durante generaciones se creyó que Catarina de San Juan había creado o usado el traje de China Poblana. Sin embargo, las investigaciones y revisiones históricas señalan que esa relación es mucho más compleja.
Catarina vivió en el siglo XVII.
El traje de China Poblana que hoy conocemos, con blusa bordada, falda adornada con lentejuelas, chaquira, motivos patrióticos y colores asociados a la identidad mexicana, se consolidó mucho después, especialmente entre los siglos XIX y XX.
México Desconocido explica que la vestimenta de la china poblana fue una indumentaria popular de los siglos XVIII y XIX que después se volvió símbolo nacional, y que fue a finales del siglo XIX cuando se popularizó la idea de vincularla con Catarina de San Juan.
El Sol de Puebla también subraya que la imagen actual de la mujer con vestido multicolor, bordado con lentejuelas y cargado de símbolos nacionalistas, “nada tiene que ver” directamente con la Catarina histórica.
¿SE SABEN LA HISTORIA DE LA CHINA POBLANA?
— Crónicas de Banqueta (@cronicabanqueta) February 9, 2024
De nombre Catarina de San Juan
Yo te cuento esta historia…
Solo por:#CronicasDeBanqueta#arturotrejo
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¿Por qué relacionaron a Catarina de San Juan con la China Poblana?
Entonces, ¿qué ocurrió?
Durante el México decimonónico, la palabra “china” no se refería necesariamente a una mujer originaria de China. El Universal Puebla explica que, durante el siglo XIX, algunas mujeres populares de Puebla, Ciudad de México, Oaxaca y Guadalajara eran llamadas “chinas” por su forma de vestir llamativa y colorida.
Estas mujeres formaban parte del paisaje urbano del México del siglo XIX. Eran figuras populares, alegres, independientes y visibles en fiestas, plazas, bailes y escenas costumbristas.
Su vestimenta mezclaba influencias indígenas, españolas, orientales y criollas, resultado de siglos de intercambio cultural. México Desconocido señala que la figura de la china poblana se volvió un estereotipo romántico de la mujer mexicana y, tras la Revolución Mexicana, una alegoría de la patria y de la identidad nacional.
Con el tiempo, la memoria popular fusionó dos historias distintas.
Por un lado, estaba Catarina de San Juan, la mujer asiática llegada por la ruta de Manila, venerada en Puebla por su vida mística y enterrada en el Templo de la Compañía.
Por otro lado, estaban las chinas poblanas, mujeres populares del siglo XIX asociadas con un atuendo colorido que más tarde sería elevado a símbolo nacional.
La mezcla de ambas figuras dio origen al personaje simbólico que hoy conocemos como la China Poblana.
¿Sabías que?
— Xóchitl Zárate (@xochzar) September 20, 2023
La fuente de La China Poblana ⛲️ fue inaugurada el 27 de septiembre de 1971 en la intersección del Blvd 5 de Mayo y Diagonal Defensores de la República.
Es un homenaje a Mirra, princesa hindú raptada por piratas y bautizada por jesuitas como Catarina de San Juan. pic.twitter.com/S9uYx4aHlh
¿Cómo nació el traje de la China Poblana?
Aunque Catarina probablemente nunca vistió el traje que hoy asociamos con la China Poblana, su origen asiático ayudó a alimentar el mito nacional.
México Desconocido explica que la creencia de que Catarina había originado la vestimenta fue popularizada a finales del siglo XIX, especialmente por escritores e historiadores poblanos como Antonio Carreón, aunque esa hipótesis ha sido puesta en duda por muchos autores.
El traje clásico de China Poblana suele incluir una blusa blanca bordada, una falda amplia adornada con lentejuelas o chaquira, rebozo, zapatillas y motivos florales o patrióticos.
Esta indumentaria pasó de ser una vestimenta popular para convertirse en símbolo de lo mexicano, especialmente durante los procesos de construcción de identidad nacional del siglo XX.
Por eso la China Poblana no es solamente un traje. Es una historia de encuentros.
Una prenda nacida de la imaginación popular, de la moda urbana, de las rutas comerciales asiáticas, del mestizaje cultural y de la necesidad de construir símbolos para representar a México.
En ella se cruzan los barcos de Manila, las calles de Puebla, las mujeres populares del siglo XIX y la memoria de una joven asiática que llegó a la Nueva España como esclava y terminó convertida en leyenda.
Catarina no inventó el traje en sentido estricto.
Pero su vida fue tan excepcional que la imaginación mexicana la convirtió en el rostro mítico de esa vestimenta.
La Famosa "China Poblana" nació en 1602 en la India y la nombraron como Mirra, ella fue rebautizada en Filipinas como Catarina de San Juan. pic.twitter.com/OnpQJqqmXN
— Puebla Turismo (@VisitaPuebla) December 6, 2016
La ruta de Catarina de San Juan y la China Poblana en Puebla
La historia de Catarina sigue viva en las calles poblanas.
Quien quiera acercarse a su memoria puede comenzar por el Templo de la Compañía, ubicado en el Centro Histórico. El Universal Puebla señala que el templo, cuyo nombre real es Templo del Espíritu Santo, se localiza en la calle 4 Sur y avenida Juan de Palafox, a un costado del edificio Carolino, y que en la antesala de la sacristía se conserva la lápida de Catarina de San Juan.
La inscripción de la lápida recuerda su presunto origen noble y su fuerte vínculo con Puebla: “La venerable en Cristo virgen Catarina de San Juan”, a quien “el Mogor dio al mundo y la Puebla de los Ángeles al cielo”.
Muy cerca se encuentra la llamada Casa de la China Poblana, espacio que la tradición asocia con los últimos años de vida de Catarina. La casa donde murió se ubica en la avenida Juan de Palafox y Mendoza, a un costado del Templo de la Compañía. Con el paso del tiempo, el inmueble terminó siendo conocido como Casa de la China Poblana.
Otro punto imprescindible es la Fuente de la China Poblana, uno de los monumentos más fotografiados de la ciudad. Esta fuente recuerda al personaje folclórico que terminó convertido en ícono poblano, aunque su imagen corresponde más al símbolo nacional del traje que a la Catarina histórica del siglo XVII.
Para entender la evolución del arte, la moda y la identidad poblana también vale la pena visitar espacios como el Museo Amparo, que resguarda colecciones de arte prehispánico, virreinal, siglo XIX y contemporáneo en el Centro Histórico de Puebla.
El Sistema de Información Cultural de la Secretaría de Cultura señala que el Museo Amparo cuenta con salas de arte virreinal y siglo XIX, además de colecciones que permiten comprender distintas etapas de la historia cultural del país.
De origen filipino, esclava, bautizada como Catarina de San Juan; pero mejor conocida como #LaChinaDePuebla. pic.twitter.com/3bucS2fxTE
— Museo Santa Mónica (@MuseoStaMonica) September 10, 2016
¿Cómo llegar a la ruta de Catarina de San Juan?
Puebla se encuentra a aproximadamente 130 kilómetros de la Ciudad de México, por lo que puede visitarse en una escapada de fin de semana o incluso en un viaje de un día si se sale temprano.
Desde la capital, el trayecto en automóvil suele tomar entre dos y dos horas y media por la autopista México-Puebla, dependiendo del tráfico. También existen salidas frecuentes de autobús desde terminales como TAPO hacia la Central de Autobuses de Puebla, conocida como CAPU.
Una vez en Puebla, lo mejor es dirigirse al Centro Histórico. El Templo de la Compañía, la Casa de la China Poblana y otros puntos vinculados con Catarina se encuentran en calles céntricas, por lo que pueden recorrerse caminando.
Ese recorrido permite mirar a Puebla desde otra perspectiva.
No solo como una ciudad de iglesias, talavera y gastronomía.
Sino como un antiguo cruce de mundos donde Asia, Europa, África y América dejaron huellas profundas.
La China poblana qué no fue ni china ni poblana, uno de los iconos más grandes de Puebla
— Irene Barcenas (@barcenairene) August 4, 2025
su nombre real era Mirra, pues era indu, en un convento jesuita
de Cochin fue bautizada como
Catarina de San Juan.
Se dice que fue hija de un rey
mongol. pic.twitter.com/Cr6Ou43BVh
La mujer que se convirtió en símbolo de México
La verdadera historia de la China Poblana no comienza con un traje típico, sino con Catarina de San Juan, una mujer asiática que llegó a la Nueva España a través de la ruta del Galeón de Manila.
No es únicamente la de un traje bordado con lentejuelas.
Tampoco solo la de una supuesta princesa asiática. Es la historia de una mujer esclavizada que cruzó el océano, sobrevivió al desarraigo, vivió en Puebla, fue venerada por su espiritualidad y terminó convertida en mito nacional siglos después.
Catarina de San Juan no revolucionó la moda virreinal como diseñadora de un traje.
Pero su vida ayudó a alimentar una leyenda que sí transformó la manera en que México imaginó una parte de su identidad.
Por eso, cuando alguien mira el traje de la China Poblana, no observa únicamente una prenda típica. Observa mezcla de rutas comerciales, memorias urbanas, devociones religiosas, mujeres populares, leyendas poblanas y símbolos patrios.
Si visitas Puebla, recorre la ruta de Catarina de San Juan con otros ojos. Entra al Templo de la Compañía, busca su lápida, camina por las calles donde la leyenda aún respira y descubre cómo una joven llegada de Asia quedó unida para siempre al imaginario mexicano.
Ingresa a https://t.co/v05VzbpYus y conoce nuestra #Foto360DeLaSemana 📸 | La antesala de la sacristía del templo de la Compañía donde se encuentra la lápida del sepulcro de Catarina de San Juan "𝗹𝗮 𝗖𝗵𝗶𝗻𝗮 𝗣𝗼𝗯𝗹𝗮𝗻𝗮". pic.twitter.com/e1tUlWCzUf
— Conservación de Bienes Culturales AP (@ConservarEs_AP) July 22, 2019
Porque pocas historias representan tan bien el encuentro de culturas que dio forma a México. En la vida de Catarina convergen Asia, América y Europa; la esclavitud y la libertad; la historia documentada y la leyenda popular.
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