Loading_frases_v2

Por Jasiel E. Angeles Marin (j.angeles@mexicotravelchannel.com.mx)

En lo profundo de las selvas de México y Centroamérica hay un sonido que durante miles de años despertó respeto, admiración e incluso temor. 

Es el rugido del jaguar, un animal tan poderoso que las antiguas civilizaciones mesoamericanas llegaron a verlo como algo mucho más grande que un simple depredador.

Para los pueblos originarios (mayas, olmecas, mexicas, zapotecos y mixtecos) el jaguar era un ser capaz de caminar entre dos mundos. 

Durante el día permanecía oculto entre la vegetación; al caer la noche se convertía en el dueño absoluto de la oscuridad. 

Esa habilidad para aparecer y desaparecer casi sin ser visto hizo que muchas culturas lo asociaban con el misterio, la muerte, el inframundo y las fuerzas sobrenaturales.

Mucho antes de que existieran los zoológicos o los documentales de naturaleza, el jaguar ya ocupaba un lugar privilegiado en templos, esculturas, códices y ceremonias. 

Su imagen acompañó a gobernantes, guerreros, sacerdotes y dioses porque representaba aquello qué muy pocos podían alcanzar: el equilibrio entre la fuerza física y el poder espiritual.

Hoy sigue siendo uno de los animales más emblemáticos de México, pero entender por qué fue considerado sagrado implica viajar miles de años atrás, hasta una época en la que la naturaleza y la religión formaban parte de una misma realidad.

Jaguares en la selva
Jaguares en la selva

El jaguar, el rey de los bosques mesoamericanos

El jaguar (Panthera onca) es el felino más grande del continente americano y uno de los depredadores más poderosos del planeta. 

Su distribución histórica abarcó desde el norte de México hasta Sudamérica, ocupando selvas tropicales, bosques, humedales y regiones cercanas a ríos.

Su extraordinaria fuerza, su capacidad para nadar, trepar árboles y cazar incluso animales de gran tamaño lo convirtieron en un símbolo natural de dominio absoluto.

Pero había otra característica que fascinaba a los antiguos pueblos.

El jaguar era principalmente un cazador nocturno.

Mientras la mayoría de los animales buscaban refugio al anochecer, él comenzaba su actividad.

Ese comportamiento alimentó la idea de que poseía una conexión especial con la oscuridad y con los mundos invisibles.

¿Por qué el jaguar era un animal sagrado?

Para comprender el simbolismo del jaguar es necesario entender cómo concebían el universo las culturas mesoamericanas.

El jaguar desempeñaba un papel muy destacado en la cosmogonía de los aztecas o mexicas. 

En el mito, el primer sol que alumbró a la humanidad fue el dios Tezcatlipoca y por eso reinaba en los cielos. Su hermano Quetzalcóatl, que sentía celos de su poder, lo abatió de un bastonazo mortal para ocupar su lugar. 

Pero Tezcatlipoca no murió, sino que se convirtió en un jaguar que aniquiló a los gigantes que entonces poblaban la Tierra. 

Los mexicas, que adoraron al jaguar bajo la advocación de Tezcatlipoca, le llamaron Tepeyóllotl, que quiere decir , corazón del Monte, porque sus dominios se encontraban en el corazón de las montañas, es decir en el interior de las cuevas, el inframundo y el cielo nocturno.

Su propia piel moteada se convirtió en metáfora del cielo estrellado, motivo por el que también le llamaron, estrella Jaguar. 

Sobre esta característica piel manchada, los mexicas también tenían un mito: mientras los dioses creaban el Sol y la Luna, el jaguar fue lanzado al fogón sagrado y revivió de entre las llamas con su inconfundible pelaje chamuscado, como recuerdo de aquella acción. 

El jaguar tenía, además, un significado político. En todas las culturas mesoamericanas, este felino aparece en los relieves y esculturas de templos y palacios. 

Se consideraba que reinaba tanto sobre la luz como sobre las tinieblas, y con esta ambivalencia portaba energías sagradas y transmitía sus cualidades al gobernante, convirtiéndose en su su alter ego o su nahual, su animal protector.

Descubre el significado del jaguar en Mesoamérica y por qué fue uno de los animales más sagrados para culturas como la maya, la olmeca y la mexica. Conoce su simbolismo, su relación con el inframundo y el papel que desempeñó en la cosmovisión de los pueblos originarios.
Guerreros águila y jaguar en una ilustración de la Historia General de Nueva España de Fray Bernardino de Sahagún, 1577.

El jaguar entre los mayas: un ser poderoso y ambivalente

Para la civilización maya, el jaguar poseía un significado particularmente complejo.

De acuerdo con María del Carmen Valverde Valdés. Doctora en estudios mesoamericanos por la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM, este felino estaba estrechamente relacionado con la noche, el poder real, la fertilidad, la guerra y el inframundo.

Diversas deidades mayas adoptaron rasgos de jaguar o utilizaban su piel como parte de su representación.

Uno de los ejemplos más conocidos es el llamado Dios Jaguar del Inframundo, figura asociada con el recorrido nocturno del Sol.

Según la cosmovisión maya, cuando el Sol desaparecía en el horizonte no dejaba simplemente de existir.

Comenzaba un viaje a través del inframundo para renacer nuevamente al amanecer.

Durante ese recorrido nocturno asumía características del jaguar.

Por ello, el felino simbolizaba simultáneamente muerte y renacimiento.

Oscuridad y vida. Destrucción y creación.

Descubre el significado del jaguar en Mesoamérica y por qué fue uno de los animales más sagrados para culturas como la maya, la olmeca y la mexica. Conoce su simbolismo, su relación con el inframundo y el papel que desempeñó en la cosmovisión de los pueblos originarios.
1992 Códice Zouche-Nuttall. Cónica mixteca

El jaguar entre los mexicas y los guerreros águila

En la cultura mexica, el jaguar también ocupó un lugar privilegiado.

Los famosos guerreros jaguar constituían una de las órdenes militares de mayor prestigio dentro del imperio. Solo los combatientes más destacados podían ingresar a este grupo de élite.

Vestían pieles o atuendos inspirados en el jaguar porque buscaban apropiarse simbólicamente de sus cualidades: fuerza, valentía, inteligencia y capacidad para dominar al enemigo.

El jaguar no representaba únicamente ferocidad. También simbolizaba disciplina y liderazgo.

Por ello, convertirse en guerrero jaguar significaba alcanzar uno de los mayores reconocimientos dentro de la sociedad mexica.

Descubre el significado del jaguar en Mesoamérica y por qué fue uno de los animales más sagrados para culturas como la maya, la olmeca y la mexica. Conoce su simbolismo, su relación con el inframundo y el papel que desempeñó en la cosmovisión de los pueblos originarios.
Cuauhxicalli o recipiente, en este caso en forma de jaguar, donde se depositaban la sangre y los corazones de los sacrificados para alimentar al Sol y a la Tierra. Museo de Antropología, Ciudad de México.

Mucho más que un símbolo religioso

El respeto hacia el jaguar también tenía una explicación práctica.

Quienes convivían diariamente con él conocían perfectamente su enorme fuerza.

Era capaz de derribar presas mucho mayores que él y dominar prácticamente cualquier territorio donde habitara.

Por eso terminó convirtiéndose en una metáfora del gobernante ideal: fuerte, paciente, silencioso y capaz de actuar únicamente cuando era necesario.

No resulta extraño que numerosos reyes mayas incluyeran la palabra “jaguar” dentro de sus nombres dinásticos.

Hacerlo equivalía a proclamar públicamente su legitimidad y autoridad.

Descubre el significado del jaguar en Mesoamérica y por qué fue uno de los animales más sagrados para culturas como la maya, la olmeca y la mexica. Conoce su simbolismo, su relación con el inframundo y el papel que desempeñó en la cosmovisión de los pueblos originarios.
El Jaguar fue muy importante para las culturas mesoamericanas

¿Por qué el jaguar sigue despertando tanta fascinación?

Porque pocas especies logran reunir tantas historias en torno a su figura.

Es un animal real. Pero durante miles de años también fue dios, rey, guerrero, protector, guía espiritual y habitante del inframundo.

Su presencia conecta la arqueología con la naturaleza.

La historia con la mitología.

La ciencia con la tradición.

Y quizá esa mezcla explique por qué continúa siendo uno de los grandes símbolos de México.

El jaguar fue mucho más que el depredador más poderoso de Mesoamérica. 

Para las antiguas civilizaciones representó el equilibrio entre la vida y la muerte, el día y la noche, el mundo de los hombres y el de los dioses. 

Su imagen quedó grabada en templos, esculturas y códices porque simbolizaba aquello que ningún otro animal podía representar: la fuerza de la naturaleza unida al poder espiritual.

Actualmente  recorrer una selva donde aún habita este majestuoso felino es también un viaje hacia el pasado. 

Es recordar que, mucho antes de la llegada de los europeos, los pueblos originarios ya habían encontrado en el jaguar un símbolo de respeto, sabiduría y conexión con el universo.

En México Travel Channel seguimos explorando las historias que dieron forma a nuestra identidad. 

Descubre el significado del jaguar en Mesoamérica y por qué fue uno de los animales más sagrados para culturas como la maya, la olmeca y la mexica. Conoce su simbolismo, su relación con el inframundo y el papel que desempeñó en la cosmovisión de los pueblos originarios.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

SIGUE LEYENDO