Por: Circe Vargón
Descubre la historia real de Santa Fe de la Laguna, el pueblo purépecha asociado a “Coco”, la relación con María Salud Ramírez y el impacto cultural que dejó la famosa película de Pixar.
En 2017, “Coco” se convirtió en uno de los mayores éxitos de Pixar y llevó las celebraciones mexicanas del Día de Muertos a millones de personas en todo el mundo.
El pueblo ficticio de “Santa Cecilia” cautivó a millones con sus calles de colores, su iglesia blanca y su ambiente de tradición y familia.
Tras el éxito de la película, algunas comunidades reales comenzaron a experimentar los efectos de esa exposición internacional, y una de ellas fue Santa Fe de la Laguna, el pueblo indígena purépecha que despertó con una nueva oleada de visitantes buscando los espacios que se plasmaron en la película animada.
Por ello, Santa Fe de la Laguna comenzó a ser identificada por turistas y medios como una de las comunidades asociadas al imaginario visual de “Coco”.
Desde entonces, la comunidad ha tenido que equilibrar el crecimiento turístico con la preservación de sus tradiciones.
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El pueblo de Michoacán que inspiró la película “Coco”
Una de las particularidades de “Coco” es que gran parte de su universo visual se construyó a partir de tradiciones que ya existían en distintas comunidades mexicanas.
Los altares iluminados, las flores de cempasúchil, las velaciones familiares y el profundo vínculo entre memoria y comunidad forman parte del patrimonio vivo del pueblo purépecha mucho antes de la llegada de las cámaras de Pixar.
Todo comenzó entre 2011 y 2013, cuando integrantes del equipo creativo de Pixar realizaron viajes de investigación por distintas regiones de México, especialmente en Michoacán, Guanajuato y Oaxaca, para documentar las tradiciones asociadas al Día de Muertos.
De acuerdo con Disney, el equipo de la película realizó recorridos de investigación en México para observar tradiciones, música, arquitectura y vida comunitaria con el fin de construir el universo visual de la cinta desde una base documentada.
Durante esos viajes visitaron comunidades de la ribera del Lago de Pátzcuaro, entre ellas Santa Fe de la Laguna, donde observaron expresiones culturales, arquitectura local, rituales familiares y tradiciones purépechas que posteriormente influirían en la construcción visual de la película.
Diversas referencias turísticas y culturales señalan a Santa Fe de la Laguna como una de las principales inspiraciones para el pueblo ficticio de Santa Cecilia.
Con libretas, cámaras y trabajo de observación, el equipo creativo documentó detalles de la arquitectura local, el trazo de las plazas, los templos, los talleres artesanales y la vida cotidiana de las familias purépechas.
La Parroquia de San Nicolás de Bari, que forma parte del conjunto histórico fundado por vasco de Quiroga en el siglo XVI (1533), con su característica silueta blanca y su campanario, son frecuentemente señalados por habitantes y visitantes como una de las principales referencias visuales del templo que aparece en la película.
– Coco
— 𝖪𝖾𝗇𝗂𝖺 𝗅𝗈 𝗁𝖺𝖼𝖾 𝗍𝗈𝖽𝗈 𝗆𝖺𝗅 (@RelatocuriosoK) March 27, 2023
La fantástica iglesia del ficticio pueblo de Santa Cecilia, en el que reside el joven Miguel junto a su familia, presenta claras similitudes con la de San Juan Nuevo, un pueblo mexicano situado en el Estado de Michoacán. pic.twitter.com/uX7n9VvCWL
Otro elemento base de la cinta es la abuelita de Miguel, conocida como la ‘Abuelita Coco’ imagen que se cree se inspiró en María Salud Ramírez Caballero, una artesana purépecha nacida en 1913 en Santa Fe de la Laguna que dedicó gran parte de su vida a la elaboración de artesanías de barro, una de las actividades económicas y culturales más importantes de la comunidad.
Y aunque Disney y Pixar nunca han reconocido oficialmente que María Salud Ramírez Caballero haya servido como modelo directo para el personaje de Mamá Coco, el parecido físico y los testimonios de familiares y habitantes de Santa Fe de la Laguna alimentaron durante años esta percepción.
El propio director Lee Unkrich negó que “Mamá Coco” estuviera basada en una persona real específica, aunque múltiples medios han documentado que la comunidad y la familia de María Salud sostuvieron durante años esa asociación.
Incluso el entonces secretario de Turismo de Michoacán, Roberto Monroy, llegó a referirse públicamente a María Salud como la inspiración del personaje, aunque Pixar nunca confirmó oficialmente esa versión.
Tras su muerte, en 2022, la figura de María Salud Ramírez Caballero ocupó titulares nacionales e internacionales como la llamada “Mamá Coco real”.
Las discusiones aparecieron después del estreno de la película a nivel mundial sin que la corporación otorgara contratos formales, regalías o un reconocimiento oficial a la comunidad que les había compartido su identidad cultural durante el proceso de observación e investigación.
“We're all together now, that's what matters.” –Mamá, Coco pic.twitter.com/dRH9wDzNZI
— Disney (@Disney) July 18, 2020
Santa Fe de la Laguna: El impacto de Coco en la comunidad
El aumento de visitantes cambió la dinámica cotidiana del pueblo.
Turistas nacionales e internacionales llegaron buscando las locaciones de la animación, alterando por completo la tranquilidad del lugar.
Para muchos visitantes, recorrer Santa Fe de la Laguna es descubrir escenarios que recuerdan constantemente a Coco. La plaza principal, los corredores porticados, la iglesia de San Nicolás de Bari y las calles empedradas guardan similitudes con diversos elementos utilizados para construir el pueblo ficticio de Santa Cecilia.
Sin embargo, especialistas y habitantes remarcan que la película no está basada exclusivamente en una sola localidad. El universo visual de Coco también tomó referencias de Pátzcuaro, Tzintzuntzan, Janitzio, Jarácuaro y otras comunidades purépechas de la ribera lacustre.
Los altares familiares, los arcos de flor de cempasúchil, los cementerios iluminados durante la Noche de Muertos y la convivencia comunitaria son elementos que sí tienen una raíz directa en las tradiciones observadas por los investigadores de Pixar durante sus recorridos por Michoacán.
Estos cambios comenzaron a reflejarse en la vida cotidiana de los habitantes ya que mientras algunos sectores aprovecharon la oleada de visitantes abriendo restaurantes, talleres y tiendas de recuerdos, otros expresaron preocupación por el riesgo de que las tradiciones purépechas quedaran reducidas a una experiencia turística asociada únicamente a la película.
Familiares de María Salud, artesanos locales y autoridades comunitarias han señalado en entrevistas a distintos medios que uno de los principales desafíos consiste en preservar el sentido cultural de las tradiciones frente al crecimiento turístico.
Santa Fe de la Laguna es considerada una de las comunidades purépechas más importantes de Michoacán y conserva su lengua originaria, su organización comunitaria y una fuerte tradición alfarera que continúa siendo la principal actividad económica de muchas familias.
Aunque el acceso al pueblo es libre, la comunidad busca un equilibrio que permita conservar su autenticidad sin convertir sus prácticas en espectáculos para el consumo turístico.
VASCO DE QUIROGA. El Primer Obispo de Michoacán preside la placita de Santa Fe de la Laguna, el primer “Pueblo-Hospital” que fundó en 1533, en su cruzada por transformar a Michoacán en la ejemplar “Utopía” que describió Tomás Moro.#Michoacán #elAlmadeMéxico pic.twitter.com/XFdN52qI2D
— Michoacán (@Michoacan) November 1, 2021
El adiós a “Mamá Coco”, muere la abuela del mundo
El punto de inflexión llegó el 16 de octubre de 2022, cuando María Salud Ramírez Caballero falleció a los 109 años en Santa Fe de la Laguna.
Su muerte generó una cobertura mediática internacional y atrajo a cientos de visitantes que llegaron para rendir homenaje a la mujer que gran parte del público identificaba como la inspiración de Mamá Coco.
Tras su fallecimiento, su casa y su memoria se convirtieron en parte del recorrido simbólico de quienes buscaban conocer la historia detrás del personaje.
Lejos de ser únicamente un fenómeno turístico, la comunidad aprovechó el momento para reivindicar la identidad purépecha y recordar que detrás de la fama existía una artesana que dedicó su vida al trabajo del barro y a la preservación de las tradiciones locales.
A diferencia de lo que muchos creen, no existe registro público de una demanda judicial presentada por María Salud Ramírez Caballero o su familia contra Disney o Pixar por el supuesto uso de su imagen.
Lo que sí existe son declaraciones reiteradas de familiares y autoridades comunitarias que afirman que nunca recibieron regalías, contratos ni un reconocimiento formal por parte de la compañía.
Precisamente esa ausencia de reconocimiento oficial es la que ha mantenido vivo el debate entre habitantes de Santa Fe de la Laguna, investigadores culturales y seguidores de la película.
Para muchos pobladores, más allá del parecido físico de María Salud, lo verdaderamente importante es que la obra ayudó a visibilizar la riqueza cultural purépecha ante una audiencia global, aunque también abrió una discusión sobre la protección del patrimonio comunitario y el crédito que merecen quienes preservan estas tradiciones.
La comunidad ha buscado que el interés internacional se traduzca en beneficios para los artesanos locales y en un turismo más consciente, capaz de valorar las expresiones culturales sin convertirlas en mercancía o espectáculo.

Santa fe después de Coco
Hoy, Santa Fe de la Laguna continúa recibiendo visitantes atraídos por la fama de Coco, pero sigue siendo una comunidad indígena viva, donde el idioma purépecha todavía se escucha en las calles, los talleres familiares mantienen técnicas artesanales transmitidas por generaciones y las celebraciones del Día de Muertos conservan un profundo significado espiritual.
Su tradición alfarera, su organización comunitaria y su ubicación en la ribera del Lago de Pátzcuaro la convierten en un punto clave para entender la continuidad cultural purépecha.
Aunque suele asociarse con la película, Santa Fe de la Laguna conserva dinámicas comunitarias y tradiciones que existían mucho antes del éxito de Coco.
Actualmente, la casa de la familia de la “Mamá Coco” permite ingresar mediante una aportación voluntaria o la compra de artesanías locales y la comunidad sigue buscando formas de equilibrar el turismo con la conservación de sus tradiciones.

La visita a Santa Fe de la Laguna implica acercarse a una comunidad que mantiene vivas muchas de sus tradiciones. Si decides ir, recuerda que la cultura purépecha sigue formando parte de la vida cotidiana de una comunidad que mantiene sus tradiciones y formas de organización.
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