Por: Circe Vargón
Explora los majestuosos murales prehispánicos de Tlaxcala que revelan un cruento enfrentamiento entre guerreros jaguar y guerreros ave, una escena que aún desafía a los arqueólogos.
Durante siglos, el viento del valle poblano-tlaxcalteca sopló sobre una colina silenciosa sin que nadie imaginara lo que yacía bajo la tierra.
Debajo de capas de tiempo, raíces y construcciones superpuestas, Tlaxcala guardaba uno de los tesoros pictóricos más impresionantes de Mesoamérica.
A diferencia de Teotihuacán o Chichén Itzá, Cacaxtla no se hizo famosa por enormes pirámides ni por monumentos de piedra visibles desde kilómetros de distancia.
Su verdadero tesoro permaneció oculto durante siglos bajo capas de tierra y construcciones posteriores.
Cuando finalmente salió a la luz, reveló uno de los conjuntos pictóricos más extraordinarios del México antiguo: Murales capaces de narrar guerras, rituales, poder político y contactos entre distintas regiones de Mesoamérica.

En México Travel Channel exploramos las maravillas arqueológicas y los enigmas de las civilizaciones milenarias que dieron origen a nuestra identidad.
¿Qué es Cacaxtla y por qué es tan importante?
Fue en 1975 cuando habitantes de San Miguel del Milagro, en el municipio de Nativitas, encontraron accidentalmente parte de una pintura mural mientras trabajaban la tierra.
El descubrimiento modificó para siempre lo que se sabía sobre la pintura mesoamericana.
El hallazgo fue reportado al párroco de la comunidad y después al Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), lo que inició una serie de excavaciones que revelarían la antigua ciudad de Cacaxtla.
Lo que apareció ante los arqueólogos no era una pirámide gigantesca ni una tumba cargada de oro. Era algo quizá más delicado y sorprendente: Pintura viva.
Rostros azules, cuerpos en movimiento, plumas, sangre, pieles de jaguar, lanzas y dioses.
Desde entonces, Cacaxtla se convirtió en una de las zonas arqueológicas más importantes de México. No por la monumentalidad de sus edificios, sino por la calidad, complejidad y extraordinaria conservación de sus murales, considerados entre los más excepcionales del mundo prehispánico.
El INAH señala que Cacaxtla posee algunos de los murales más extraordinarios y mejor conservados de Mesoamérica.
Conoce la riqueza cultural y natural de Cacaxtla-Xochitécatl. 🌄
— SECTUR México (@SECTUR_mx) November 24, 2024
En lo alto de una colina, rodeada por los majestuosos volcanes Popocatépetl, Iztaccíhuatl, Malinche y Pico de Orizaba, se encuentra la Zona Arqueológica de Xochitécatl, enigmático Centro Ceremonial… pic.twitter.com/z49IbqaDIF
El Mural de La Batalla: una guerra congelada en el tiempo
El mural más famoso de Cacaxtla es conocido como La Batalla.
Estar frente a él es como mirar una escena que todavía respira violencia.
La obra mide más de 20 metros de largo y fue elaborada durante el apogeo de la ciudad, entre los años 650 y 700 d.C., de acuerdo con el INAH. En ella se representa la victoria de guerreros jaguar, asociados con los olmeca-xicalancas, sobre guerreros pájaro o guerreros ave con rasgos mayas.
La escena ocupa un largo talud dividido por una escalinata central. De un lado aparecen los vencedores; del otro, los derrotados. Los guerreros felinos están fuertemente ataviados, portan pieles, armas y elementos de poder. Los guerreros ave aparecen heridos, sometidos o semidesnudos, con tocados de plumas y rasgos que han sido interpretados como de influencia maya.
Nada en el mural parece casual. Las miradas son intensas, los cuerpos tienen movimiento, la sangre no es decorativa; narra la derrota.
El INAH destaca que los murales de Cacaxtla se caracterizan por el naturalismo de sus figuras, la vivacidad de sus colores y un estilo que sintetiza elementos pictóricos e iconográficos del centro de México y del área maya.
Por eso La Batalla es una crónica visual, una escena política y quizá uno de los testimonios más dramáticos del Periodo Epiclásico mesoamericano (aproximadamente entre 650 y 900 d.C.), una etapa marcada por la caída de grandes centros como Teotihuacán y el surgimiento de nuevas potencias regionales.

¿Representa una guerra real o un ritual sagrado?
Durante mucho tiempo, el mural fue interpretado como la representación de una guerra real entre dos grupos.
Sin embargo, las lecturas más recientes han vuelto el enigma más complejo.
El INAH señala que algunas interpretaciones proponen que la escena tiene un simbolismo mítico, vinculado con dualidades como día y noche, lluvias y sequías, o incluso con un posible rito de fertilidad asociado al Dios del Maíz, una de las principales deidades agrícolas de Mesoamérica.
Esto cambia por completo la manera de mirar el mural.
Quizá no estamos frente a una batalla convencional, sino ante el momento posterior al combate.
La propia Universidad Nacional Autónoma de México, a través del proyecto La pintura mural prehispánica en México, dedica estudios específicos a Cacaxtla y al Mural de La Batalla, con nuevas aproximaciones iconográficas e interpretativas coordinadas por especialistas como María Teresa Uriarte y Erik Velásquez.
Eso hace que el mural permanezca abierto a interpretaciones y nos obliga a mirar, comparar y aceptar que el México antiguo aún conserva secretos imposibles de resolver del todo.
☀️ #FelizDomingo desde #Cacaxtla, en #Tlaxcala.
— SECTUR México (@SECTUR_mx) February 27, 2022
Esta #ZonaArqueológica, baluarte de la cultura Olmeca-Xicalanca, es conocida mundialmente por la calidad de las pinturas murales que adornan varios de sus edificios.
🤩 Es uno de los muchos tesoros que guarda el estado de Tlaxcala. pic.twitter.com/rVyqHTJ02d
El mestizaje artístico de Cacaxtla
Cacaxtla fue una poderosa urbe política, militar y económica del Epiclásico. El INAH señala que floreció entre los años 650 y 900 d.C., después de la caída de Teotihuacán y Cholula, cuando heredó el control político de la región poblano-tlaxcalteca.
Su ubicación fue estratégica.
Desde ahí se conectaban rutas comerciales entre el Altiplano Central, la costa del Golfo y regiones del mundo maya. Esa posición permitió que Cacaxtla acumulara riqueza, poder e influencias culturales diversas.
Los murales reflejan esa mezcla.
En ellos se observan influencias mayas, teotihuacanas, de la costa del Golfo, Oaxaca, Cholula y Xochicalco. La Secretaría de Cultura señala que el estudio de los murales ha encontrado múltiples estilos e influencias provenientes de distintas regiones mesoamericanas.
Ese mestizaje visual convierte a Cacaxtla en una obra única.
Es una síntesis artística creada por los olmeca-xicalancas, grupo que se asentó en la región y cuya identidad sigue siendo materia de debate académico.
Cacaxtla fue, en cierto modo, una ciudad puente.
Un lugar donde las rutas comerciales también transportaban símbolos, técnicas, estilos y formas de entender el poder.
¡Conoce los murales mejor conservados de Mesoamérica! 🤩
— SECTUR México (@SECTUR_mx) December 25, 2024
En la zona arqueológica Cacaxtla-Xochitécatl, Tlaxcala, encuentra en colores rojo, azul, amarillo, negro y blanco, las pinturas que plasman la mitología, religión e historia de las culturas milenarias olmeca-xicalancas. 🎨… pic.twitter.com/T3E0HI03Ot
Los artistas que pintaron el misterio
Una de las revelaciones más fascinantes sobre La Batalla es que no habría sido pintada por una sola persona.
La historiadora del arte Claudia Brittenham ha estudiado los murales de Cacaxtla y, a partir de análisis comparativos de detalles como manos, pies, rostros y plumas, identificó la posible participación de al menos 10 artistas en la elaboración del mural.
Según estos estudios, cada pintor tenía rasgos distintivos.
Uno trazaba pies más gruesos, otro alargaba los dedos, uno más delimitaba los cuerpos con líneas particulares y aun así, el resultado final conserva una unidad visual sorprendente.
Eso revela algo impresionante: Los murales de Cacaxtla no fueron producto de improvisación.
Fueron una obra colectiva cuidadosamente planificada. Detrás de cada línea hubo especialistas. Detrás de cada pigmento hubo conocimiento técnico. Detrás de cada figura hubo una decisión política, ritual y estética.
La propia UNAM incluye en su volumen de estudios sobre Cacaxtla apartados dedicados a “Los pintores de Cacaxtla” y a “Cacaxtla, la elocuencia de los colores”, con participación de especialistas como Claudia Brittenham y Diana Magaloni.
Este es el mural más famoso del Palacio Rojo de Cacaxtla, Tlaxcala, el cual fue descubierto en 1985 por arqueólogos mexicanos.
— Tlatoani_Cuauhtemoc (@Cuauhtemoc_1521) January 21, 2026
En la escena se representa a un personaje anciano que asciende una escalinata portando un elaborado atavío de piel de jaguar, collares y cinturones de… pic.twitter.com/tZOCWGwLs3
La gran cubierta que salvó los murales de Cacaxtla
Quien visita hoy Cacaxtla se sorprende antes de ver los murales.
Sobre el Gran Basamento se levanta una enorme estructura metálica que protege la zona central del sitio. A simple vista puede parecer extraña, pero su función es vital: proteger pinturas que sobrevivieron más de mil años gracias a que quedaron cubiertas por construcciones posteriores.
El INAH explica que Cacaxtla conserva edificios superpuestos y adosados, con adoratorios, plataformas y pirámides. Esa costumbre de levantar una construcción sobre otra ayudó a preservar los murales antiguos.
En la década de 1980, para conservarlos, se colocó una techumbre de alrededor de 10 mil metros cuadrados sobre la sección principal del Gran Basamento.
Gracias a esa cubierta, los visitantes pueden ver hoy colores que habrían desaparecido bajo el sol, la lluvia y el viento.
La belleza del arte mesoamericano, la misma que cautiva a visitantes del todo el mundo.
— Tlatoani_Cuauhtemoc (@Cuauhtemoc_1521) January 28, 2026
La gran herencia cultural de México
Cacaxtla 650-900 d.C pic.twitter.com/kXwwGBe2Yy
¿Qué ver en Cacaxtla y Xochitécatl?
Mural de La Batalla
Es la pieza más famosa del sitio y una de las escenas bélicas o rituales más impactantes de Mesoamérica. El INAH la describe como una obra de más de 20 metros donde se plasma la victoria de guerreros jaguar sobre guerreros pájaro.
Hombre-Pájaro y Hombre-Jaguar
Estos murales fueron de los primeros hallazgos registrados en el Edificio A. La Secretaría de Cultura señala que las iconografías de Hombre ave, Jaguar y La Batalla figuran entre las obras únicas descubiertas en Cacaxtla.
Gran Basamento
Es el corazón arquitectónico de Cacaxtla. Descrita como un complejo de aproximadamente 200 metros de longitud por 25 metros de alto, con estructuras superpuestas y excepcionales pinturas murales.
Zona Arqueológica de Xochitécatl
La visita puede complementarse con Xochitécatl, sitio vecino famoso por la Pirámide de las Flores y por sus figurillas femeninas de barro. El INAH señala que Xochitécatl dejó como legado esta singular pirámide y notables figurillas femeninas.
La #ZonaArqueológica de Cacaxtla es conocida mundialmente por la calidad de sus pinturas murales. Es uno de los muchos tesoros que guarda el estado de #Tlaxcala. pic.twitter.com/p5HXa0J7UE
— SECTUR México (@SECTUR_mx) February 2, 2021
¿Cómo llegar a Cacaxtla y cuánto cuesta la entrada?
La Zona Arqueológica de Cacaxtla-Xochitécatl se localiza en San Miguel del Milagro, municipio de Nativitas, Tlaxcala, a unos 19 kilómetros al suroeste de la capital del estado, de acuerdo con el INAH.
Horario: lunes a domingo, de 9:00 a 17:00 horas.
Último acceso: 16:00 horas.
Costo: El INAH registra una tarifa general de $210 pesos para visitantes extranjeros no residentes y una tarifa preferencial de $105 pesos para personas mexicanas y extranjeros con residencia en México.
Desde la Ciudad de México, puedes tomar la carretera federal México-Puebla hasta San Martín Texmelucan y después seguir por el libramiento a Xalmimilulco y San Miguel Xochitecatitla, desde donde hay señalamientos hacia Cacaxtla y Xochitécatl.
Visita la Zona Arqueológica de Cacaxtla en #Tlaxcala. ¿Sabías que en sus paredes se encuentra parte de su historia en pinturas de caolín, obsidiana, cal y otros minerales de la región?@SECTURTlaxcala pic.twitter.com/iPai7uKSUR
— SECTUR México (@SECTUR_mx) January 3, 2019
El legado de una batalla que aún no termina
Los frescos de Cacaxtla nos recuerdan que las grandes historias de la humanidad se escriben en libros y también se pintan sobre muros, con pigmentos minerales, símbolos de guerra, cuerpos vencidos, jaguares, aves y dioses.
La Batalla de Cacaxtla sigue ahí, suspendida entre la historia y el mito, entre la guerra y el sacrificio, entre el Altiplano y el mundo maya.
Tal vez nunca sepamos con certeza quiénes fueron todos los personajes representados. Pero basta pararse frente al mural para entender algo: Quienes lo pintaron no querían que su memoria desapareciera.
#Sabíasque la zona arqueológica de Cacaxtla fue descubierta en 1975 de manera fortuita por campesinos de San Miguel del Milagro, quienes realizando labores agrícolas encontraron un muro recubierto de estuco y de pintura? Se trato de uno de los dos murales que flanquean el… pic.twitter.com/sr55jU99Zg
— Tlatoani_Cuauhtemoc (@Cuauhtemoc_1521) January 22, 2026
Si te apasionan los enigmas de las antiguas culturas, planea tu escapada a Tlaxcala y contempla los colores de Cacaxtla en persona.
Pocas experiencias se comparan con estar frente a una batalla que lleva más de mil años esperando ser entendida. Por eso, la recomendación es vivir en carne propia esta escena pintada por artistas del México antiguo que todavía plantea preguntas sobre el poder, la guerra, los rituales y la identidad de quienes habitaron esta región.
¿Te animas a visitarla?
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