Por Jasiel E. Angeles Marin (j.angeles@mexicotravelchannel.com.mx)
Revive las zonas de la Ciudad de México que fueron el corazón del Mundial de 1986 y descubre cuáles volverán a llenarse de aficionados durante la Copa Mundial de la FIFA 2026.
No todas las ciudades pueden presumir que han sido sede de una Copa del Mundo, la Ciudad de México sí.
Hoy, la capital del país es el corazón del fútbol mundial al recibir, por tercera ocasión en su historia, la máxima fiesta del fútbol.
Las calles, plazas, mercados y espacios públicos vuelven a llenarse de banderas, diferentes idiomas y miles de aficionados que llegan desde todos los rincones del planeta para compartir una misma pasión.
La CDMX es testigo de momentos que quedaron grabados para siempre en la memoria del deporte.
Aquí brillaron leyendas como Pelé y Diego Armando Maradona, aquí se levantó la Copa del Mundo y también se escribieron capítulos que marcaron la historia de los Mundiales.
Cuarenta años después, la emoción se vuelve a sentir en cada rincón.
La Copa Mundial de la FIFA 2026 reúne nuevamente a miles de visitantes que recorren la Ciudad de México, descubren su cultura, disfrutan su gastronomía y viven una experiencia que va mucho más allá de los estadios.
Los mexicanos descubrieron que un Mundial se juega dentro del estadio, pero también se juega en cada calle, en cada restaurante, en cada hotel y en cada conversación entre personas de diferentes culturas que encuentran en el fútbol un idioma universal.

¿Por qué la Ciudad de México fue tan importante en el Mundial de 1986?
Antes de recorrer los lugares que se están llenando en 2026, vale la pena entender por qué la Ciudad de México ocupa un lugar tan especial en la historia del fútbol mundial.
México se convirtió en el primer país en organizar dos Copas del Mundo, luego de reemplazar a Colombia como sede de la edición de 1986.
La capital recibió varios de los encuentros más importantes del torneo, incluida la gran final disputada en el entonces Estadio Azteca, donde Argentina derrotó a Alemania Federal para conquistar el campeonato.
Aquel Mundial quedó marcado por momentos irrepetibles: el famoso “Gol del Siglo”, la polémica “Mano de Dios”, estadios repletos y una ciudad completamente entregada al torneo.
Desde entonces, la CDMX quedó ligada para siempre a la historia del fútbol internacional.
Y en 2026 hizo historia al convertirse en la primera ciudad del mundo en albergar los partidos inaugurales en tres Copas del Mundo diferentes (1970, 1986 y 2026)

El Estadio Ciudad de México, el corazón que late con el Mundial
Hablar del Mundial en la Ciudad de México es hablar inevitablemente del Estadio Ciudad de México, antes llamado Azteca.
No existe otro inmueble en el planeta con una historia semejante.
En sus gradas Pelé levantó la Copa del Mundo en 1970. Dieciséis años después, Maradona escribió una de las actuaciones más memorables de cualquier futbolista en una Copa Mundial.
Ahora, tras un proceso de remodelación, el estadio volvió a abrir sus puertas para recibir nuevamente a miles de aficionados de todo el mundo.
Su entorno, ubicado al sur de la ciudad, es uno de los puntos con mayor concentración de visitantes durante el torneo. Restaurantes, hoteles, centros comerciales y estaciones del transporte público registran una actividad extraordinaria.
Como ocurrió hace cuatro décadas, el estadio es el corazón futbolístico del continente.

Paseo de la Reforma es la avenida donde el mundo se encontra
Hay pocas avenidas tan representativas de México como Paseo de la Reforma.
Durante el Mundial de 1986, esta arteria fue uno de los principales puntos de encuentro entre aficionados de diferentes nacionalidades. Muchos recorrían sus camellones con camisetas, banderas y cámaras fotográficas mientras descubrían algunos de los monumentos más emblemáticos del país.
De acuerdo a cifras oficiales del gobierno de la CDMX, este año Paseo de la Reforma se ha llenado con más de 2 millones 200 mil personas entre los partidos de la selección y los festejos por los triunfos del Tri.
Además, diversas actividades culturales, deportivas y de entretenimiento se instalaron a lo largo de la avenida, tal como ocurrió en otros grandes eventos internacionales organizados por la capital.

El Zócalo capitalino se convirtió en la sala de todos los mexicanos
Si existe un lugar donde México celebra sus mayores alegrías colectivas, ese es el Zócalo.
Aunque en 1986 las transmisiones públicas eran mucho más limitadas que hoy, la Plaza de la Constitución siempre funcionó como un espacio natural para reunirse y celebrar.
Las autoridades capitalinas han utilizado el Zócalo durante años para conciertos masivos, celebraciones deportivas y transmisiones especiales y este año al instalar el Fan Fest y transmitir los 104 partidos del Mundial, no fue la excepción.
La plancha del Zócalo se convirtió en uno de los principales puntos para seguir los encuentros de la Selección Mexicana.
Más que una plaza, es el lugar donde miles de personas volverán a abrazarse después de cada gol.

Polanco y la zona hotelera está recibiendo a miles de visitantes internacionales
Uno de los cambios más importantes respecto a 1986 es la infraestructura turística de la Ciudad de México.
Actualmente, zonas como Polanco concentran algunos de los hoteles más exclusivos del país, restaurantes reconocidos internacionalmente y una amplia oferta cultural y gastronómica.
De acuerdo con especialistas del sector turístico, es uno de los corredores con mayor ocupación hotelera durante el Mundial debido a la llegada de visitantes internacionales, medios de comunicación, patrocinadores y delegaciones relacionadas con la FIFA.
Además de hospedarse, muchos turistas aprovechan su estancia para recorrer museos como el Museo Nacional de Antropología, el Bosque de Chapultepec y diversas galerías cercanas.

Coyoacán enamorara a quienes buscan vivir el México más auténtico
No todos los visitantes llegan buscando únicamente fútbol. Muchos quieren descubrir el alma de la ciudad.
Y para eso existe Coyoacán.
Sus plazas empedradas, cafés tradicionales, mercados, museos y calles arboladas lo convierten en uno de los barrios favoritos para los turistas extranjeros.
En 1986 ya era un sitio muy visitado, pero en la actualidad ofrece una experiencia mucho más completa gracias a su creciente oferta gastronómica, cultural y artesanal.
Durante el Mundial se está convirtiendo en una parada obligatoria para quienes deseen conocer una cara distinta de la capital.

Chapultepec es uno de los grandes protagonistas del Mundial
El Bosque de Chapultepec también es uno de los espacios con mayor movimiento durante la Copa del Mundo.
Su enorme extensión (686 hectáreas), la presencia de museos, áreas verdes, lagos, centros culturales y espacios recreativos lo convierten en un punto ideal para miles de visitantes.
Además, diversas activaciones relacionadas con el Mundial dentro del bosque, como las esculturas monumentales inspiradas en leyendas del futbol internacional instaladas ya dentro del bosque, hacen de la experiencia algo inolvidable.
Todo indica que Chapultepec es uno de los lugares donde deporte, cultura y turismo vuelven a encontrarse.

Garibaldi y el Centro Histórico muestran la esencia más mexicana
Muchos aficionados extranjeros llegan buscando algo más que fútbol.
Por eso sitios como Garibaldi, la Alameda Central, Bellas Artes, el Palacio Postal y las calles del Centro Histórico seguramente registrarán una enorme afluencia durante el torneo.
En estos espacios los visitantes disfrutan de mariachis, gastronomía tradicional, edificios históricos, mercados y la vida cotidiana que hace única a la capital mexicana.
Es la oportunidad perfecta para demostrar que un Mundial también se recuerda por la cultura del país anfitrión.

Roma, Condesa y Juárez, los barrios donde se vive el Mundial fuera del estadio
En los últimos años estas colonias se han convertido en algunos de los lugares favoritos tanto para turistas nacionales como internacionales.
Sus bares, cafeterías, restaurantes, hoteles boutique y terrazas seguramente se están llenando durante cada partido.
Muchos establecimientos prepararon experiencias especiales para transmitir los encuentros, organizar reuniones entre aficionados y ofrecer menús temáticos.
Así como ocurrió en otras sedes mundialistas recientes, estos barrios se están convirtiendo en auténticas fan zones espontáneas donde el futbol se viva desde la convivencia.

¿Por qué el Mundial transforma completamente una ciudad?
La respuesta va mucho más allá del deporte.
Según la Federación Internacional de Fútbol y Asociación (FIFA) y diversos estudios sobre turismo deportivo, un Mundial moviliza a cientos de miles de visitantes internacionales que consumen hospedaje, transporte, alimentos, entretenimiento, cultura y comercio local.
Pero también deja algo imposible de medir en cifras porque genera recuerdos, amistades, historias compartidas y postales que permanecen durante décadas.
Eso fue exactamente lo que ocurrió en 1986. Y está sucediendo en 2026.
Las calles se están llenando de idiomas distintos, camisetas de todos los colores y personas que quizá nunca vuelvan a encontrarse, pero que compartirán durante unas semanas una misma emoción.
La Ciudad de México ya sabe lo que significa organizar una Copa del Mundo. Lo hizo en 1970, volvió a hacerlo en 1986 y ahora en 2026 está recibiendo al planeta entero.
Las mismas avenidas que hace cuatro décadas fueron testigo de abrazos entre desconocidos, celebraciones espontáneas y sueños cumplidos volverán a convertirse en el escenario donde millones de personas escribirán nuevos recuerdos.
Porque el Mundial dura apenas unas semanas, pero las historias que nacen en sus calles permanecen para siempre.

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