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Por: Circe Vargón

El norte de México resguarda paisajes visualmente impresionantes, y uno de los más emblemáticos se encuentra en el Pueblo Mágico de Mapimí, Durango, donde se localiza el Puente de Ojuela, considerado una de las obras de ingeniería más destacadas del siglo XIX en la región.

Con 315 metros de longitud y suspendido a casi 100 metros de altura sobre un cañón rocoso, este puente colgante de madera se ha convertido en un atractivo clave para el turismo de aventura en la región.

El puente fue diseñado por ingenieros vinculados a la compañía de los hermanos Roebling, reconocidos internacionalmente por el desarrollo de estructuras colgantes, incluyendo el Puente de Brooklyn en Nueva York.

Hacia finales del siglo XIX, alrededor de 1898, esta estructura conectaba el pueblo de Ojuela con la mina Santa Rita, uno de los centros mineros más importantes del norte de México durante el auge de extracción de minerales como oro, plata y zinc.

Hoy en día, el lugar está abandonado, con restos de infraestructura minera que reflejan el pasado industrial del sitio, y es considerado uno de los pueblos fantasmas más interesantes del norte de México.

Foto: Wikimedia Commons
Este puente es casi el primo hermano del Puente de Brooklyn/Foto: Wikimedia Commons

¿Cuánto cuesta la entrada y cómo es la aventura en las alturas?

Antes de planear tu visita, es importante conocer costos, horarios y servicios disponibles, ya que el acceso forma parte de un parque ecoturístico administrado a nivel local.

  • Entrada general adulto: $120 pesos 
  • Entrada niños: $60 pesos 
  • Tirolesa: $250 pesos (costo adicional al acceso general).

Horario: El puente y sus alrededores están disponibles para el público de 9:00 AM a 5:00 PM, de lunes a domingo.

Promociones: Los residentes del municipio de Mapimí cuentan con una promoción especial de 2×1.

  • Importante: Los boletos de acceso únicamente se pueden adquirir en la taquilla del paseo. No hay venta en línea.

Foto: Wikimedia Commons
¿Ya conoces el Puente de Ojuela? /Foto: Wikimedia Commons

Tirolesas y adrenalina pura sobre el cañón de Mapimí

Caminar sobre el puente suspendido a gran altura genera una experiencia de vértigo controlado, acentuada por la altura y las corrientes de aire del desierto.

Al otro lado, guías locales certificados ofrecen recorridos por la antigua mina Santa Rita, donde es posible observar túneles originales, vestigios del proceso minero y formaciones geológicas que evidencian la riqueza mineral de la zona.

El parque ecoturístico cuenta con un circuito de tirolesas que cruza el cañón de un extremo a otro, ofreciendo vistas panorámicas del entorno desértico.

Este circuito incluye varios tramos consecutivos suspendidos a gran altura, donde los visitantes se deslizan sobre cables de acero mientras cruzan el cañón y observan el paisaje desde una perspectiva aérea.

La experiencia combina velocidad, altura y vistas despejadas del desierto, convirtiéndose en una de las actividades más buscadas del sitio.

  • Costos:  $250 a $350 pesos por persona.

En algunos casos, el recorrido puede incluir más de una línea de descenso, lo que permite extender la experiencia y recorrer diferentes ángulos del cañón.

Foto: Wikimedia Commons
Una experiencia para los amantes del vertigo/Foto: Wikimedia Commons

¿Cómo llegar al Puente de Ojuela? (Guía práctica)

El Puente de Ojuela se localiza a aproximadamente 30 minutos del Pueblo Mágico de Mapimí, Durango. El acceso implica un trayecto por caminos de terracería, por lo que se recomienda hacerlo en vehículo adecuado o mediante transporte local.

Para llegar:

  • Desde Torreón (Coahuila): Aproximadamente 2 horas por carretera hacia Mapimí (Durango).
  • Desde Durango capital: Aproximadamente 4.5 horas de trayecto en auto.
  • Desde Mapimí: Se puede tomar un transporte local tipo camioneta o contratar recorridos guiados que incluyen traslado al puente.

El último tramo no está completamente pavimentado, por lo que es común acceder mediante transporte autorizado o vehículos de doble tracción.

Foto: Wikimedia Commons
Busca las señales que te indican como llegar a lugar/ Foto: Wikimedia Commons

El pueblo fantasma de Ojuela

Ojuela surgió en el siglo XVI, aproximadamente en 1598, tras el hallazgo de yacimientos de oro, plata y zinc por parte de colonizadores españoles.

Durante su auge, llegó a contar con cerca de 3 mil habitantes y servicios como comercios, infraestructura básica e instalaciones recreativas para trabajadores mineros.

El periodo de prosperidad se extendió hasta inicios del siglo XX, cuando factores como la caída en los precios de los minerales, accidentes y el agotamiento de los depósitos provocaron el abandono progresivo del sitio.

Actualmente, permanecen ruinas de viviendas, talleres y estructuras industriales, que evidencian la importancia económica que tuvo la minería en la región.

El abandono dio origen a diversas leyendas. Una de las más populares es la del “minero maldito”, quien, según relatos locales, murió en un derrumbe tras intentar robar mineral.

Se dice que su espíritu aún recorre los túneles de la mina, y que algunos visitantes y guías aseguran percibir ruidos, sombras o corrientes de aire inexplicables dentro de las galerías.

Otra historia habla de presencias inexplicables y sonidos dentro de los túneles, relatos transmitidos por guías que forman parte de la tradición oral del lugar y contribuyen al misterio que envuelve a este antiguo asentamiento.

Algunas versiones también mencionan apariciones nocturnas, luces extrañas en el cerro y la sensación de ser observado, lo que ha convertido a Ojuela en un destino atractivo tanto para el turismo histórico como para quienes buscan experiencias de tipo paranormal o enigmático.

Foto: Wikimedia Commons
Un lugar lleno de leyendas/ Foto: Wikimedia Commons

Consejos para visitar el Puente de Ojuela en Mapimí

Para disfrutar de la experiencia de forma segura y cómoda, es importante considerar las siguientes recomendaciones:

• Usar calzado resistente y antiderrapante, ya que el terreno es irregular y rocoso
• Llevar ropa cómoda y ligera
• Portar suficiente agua**, debido a las altas temperaturas del desierto
• Usar protector solar y gorra
• Considerar que no es recomendable para personas con vértigo severo
• Llevar efectivo para acceso y actividades
• Seguir indicaciones de guías y personal del sitio.

Foto: Wikimedia Commons
Existen recomendaciones importantes para considerar/Foto: Wikimedia Commons

Las temperaturas en la región pueden superar los 35 °C en temporada de verano, por lo que se recomienda programar la visita en horarios tempranos o por la tarde.

El Puente de Ojuela es un monumento vivo que narra la tenacidad del México minero.

Cruzar su estructura colgante y explorar el pueblo fantasma es una experiencia que combina historia, arquitectura y aventura en el corazón del desierto duranguense.

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