Descubre el posible origen prehispánico de esta tradición, el significado de la sonaja, la indumentaria de las cuadrillas y las fiestas donde Tuxpan confirma por qué es conocido como el “Pueblo de la Fiesta Eterna”.
En Tuxpan (Jalisco), conocido como “el Pueblo de la Fiesta Eterna”, el sonido de una flauta de carrizo, un pequeño tambor y decenas de sonajas anuncia una de las tradiciones más antiguas del sur de Jalisco.
A la distancia aparecen los danzantes vestidos de blanco, con chalecos cubiertos por hileras de listones de colores y una sonaja de madera de aproximadamente 80 centímetros en la mano derecha. Cuando decenas de ellas se agitan simultáneamente, las pequeñas rodelas metálicas chocan entre sí y producen el sonido que da nombre a la danza.
Son los Sonajeros de Tuxpan integrantes de la danza más representativa de este municipio del sur de Jalisco, tanto por el número de participantes como por su presencia constante en fiestas religiosas y encuentros culturales.
El Honorable Ayuntamiento de Tuxpan identifica esta danza como una tradición de origen prehispánico y carácter guerrero, además de señalarla como la más representativa del municipio por el número de participantes y su presencia en numerosas festividades.
La Secretaría de Cultura de Jalisco también reconoce a Sonajeros, Paixtles y Xayacates entre las manifestaciones tradicionales características de la cultura popular tuxpanense.
Aquí, bailar no significa únicamente ejecutar una coreografía. Implica entrar en una cadena de responsabilidades familiares, religiosas y comunitarias que ha permitido que la tradición continúe pasando de adultos a jóvenes y niños.
La Danza de los Sonajeros conserva elementos que la tradición local relaciona con un pasado prehispánico y guerrero. Con el paso de los siglos, la práctica se integró a las celebraciones religiosas de la comunidad hasta convertirse en una poderosa expresión de identidad tuxpanense.

En México Travel Channel viajamos a Tuxpan, el “Pueblo de la Fiesta Eterna”, donde cada golpe de sonaja demuestra que una tradición permanece viva cuando una comunidad entera continúa encontrando razones para bailarla.
¿Cuál es el origen de la Danza de los Sonajeros?
La explicación conservada por el Ayuntamiento de Tuxpan vincula la danza con una antigua representación bélica prehispánica: los movimientos de las cuadrillas simulan el avance colectivo de guerreros hacia un enfrentamiento.
La sonaja principal refuerza esa interpretación, pues la tradición tuxpanense la relaciona con el macuahuitl, un arma mesoamericana semejante a una macana o espada de madera, cuyos bordes llevaban incrustadas afiladas navajas de obsidiana.
Al agitar la sonaja durante la danza, el objeto deja de funcionar únicamente como instrumento musical y adquiere simbólicamente el carácter del arma que acompañaba a los antiguos guerreros.
El chaleco cubierto con listones, por su parte, se interpreta localmente como una evocación del ichcahuipilli, protección corporal acolchada utilizada por guerreros mesoamericanos para defender el torso.
Estas asociaciones forman parte de la explicación conservada y difundida por la propia comunidad. No significa que el traje actual sea una reproducción arqueológica exacta de la vestimenta prehispánica, sino que transforma elementos antiguos en un lenguaje ceremonial comprensible para sus portadores y espectadores.
Así, cuando el danzante mueve su sonaja mientras avanza con la cuadrilla, está reproduciendo una memoria simbólica que Tuxpan ha conservado durante generaciones.
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— Secretaría de Cultura (@cultura_mx) September 14, 2019
Los participantes de la Danza de los Sonajeros en #Jalisco portan sombreros y chalecos adornados con flecos multicolor. Además, usan una sonaja larga, artefacto que los caracteriza.
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De antigua danza guerrera a celebración de Corpus Christi
La llegada del cristianismo no acabó con la tradición, la transformó.
Con el paso del tiempo, los Sonajeros fueron incorporados a celebraciones religiosas católicas, donde adquirieron nuevos significados sin perder completamente su memoria comunitaria.
Su celebración principal ocurre durante Corpus Christi, solemnidad del calendario católico dedicada a la presencia de Jesucristo en la Eucaristía. La fecha cambia cada año y se celebra después de Pentecostés, normalmente entre mayo y junio.
En Tuxpan, los Sonajeros participan en esta festividad y acompañan las celebraciones religiosas mediante sus danzas.
La explicación tradicional difundida por el Ayuntamiento establece además una relación simbólica entre la antigua dimensión solar de la danza y la custodia eucarística, objeto litúrgico donde se expone la hostia consagrada y que frecuentemente presenta una forma radiante semejante al Sol. Los colores amarillo y rojo presentes en ciertas sonajas también son interpretados localmente como referencias al astro.
San Sebastián: cuando la danza recuerda antiguas epidemias
Cada 20 de enero, la tradición católica celebra a San Sebastián, mártir cristiano que con el paso de los siglos adquirió también una profunda asociación popular con la protección frente a enfermedades y epidemias.
En Tuxpan, su veneración quedó relacionada con epidemias de viruela y cólera que afectaron a la población en distintos momentos de su historia. La tradición local sostiene que los habitantes recurrieron al santo para pedir protección y, en agradecimiento, asumieron el compromiso de honrarlo mediante danza, música, procesiones y alimentos.
De aquel compromiso surgió un complejo ciclo festivo en el que participan distintas expresiones tradicionales. Los Negritos y Xayacates mantienen una relación particularmente estrecha con la historia de la epidemia, mientras los Sonajeros acompañan desde antiguo las celebraciones y contribuyen con sus cuadrillas a transformar las calles de Tuxpan en un enorme espacio ceremonial.
La noche anterior ocurre el llamado Ensaye Real.
Las cuadrillas realizan su último ensayo, limpian la imagen de San Sebastián correspondiente a su grupo y la visten para la celebración. A la mañana siguiente, las imágenes son llevadas al Templo Parroquial de San Juan Bautista; después de la misa comienza la procesión por las calles, acompañada por cientos de Sonajeros, Xayacates y otros danzantes.
Durante esas horas, todo Tuxpan parece avanzar detrás del sonido de las sonajas.
Actualmente resulta difícil separar el componente indígena del religioso. Los Sonajeros son producto de siglos de transformación, resistencia y apropiación comunitaria.

Abajeños, Arribeños y Pronunciados: las cuadrillas que organizan la tradición
Otra de las características fascinantes de Tuxpan es la organización de los danzantes mediante cuadrillas identificadas históricamente como Abajeños, Arribeños y Pronunciados.
La monografía municipal registraba en 2023 once cuadrillas de Sonajeros. Cada cuadrilla posee elementos distintivos dentro de su vestimenta y organización.
Por ejemplo, los pañuelos colocados sobre los hombros pueden variar de color según el grupo: azul y rojo para los Pronunciados, verde para los Arribeños y rosa para los Abajeños.
La existencia de cuadrillas permite distribuir responsabilidades y transmitir los conocimientos. Cada grupo conserva sus propias relaciones familiares, compromisos religiosos y formas de organización.
No se trata únicamente de aprender a bailar. También implica saber cuándo reunirse, cómo preparar la indumentaria, quién dirige la formación y qué lugar ocupa cada persona dentro de la fiesta.

¿Cómo es la vestimenta de los Sonajeros de Tuxpan?
Contrario a ciertas recreaciones folclóricas modernas, la vestimenta tradicional documentada por el Ayuntamiento de Tuxpan tiene características muy concretas.
La indumentaria tradicional documentada por el gobierno municipal incluye:
- Camisa blanca de manta.
- Pantalón blanco de manta.
- Chaleco cubierto con listones de colores colocados como escamas u ondas.
- Ceñidor rojo alrededor de la cintura.
- Calzoneras de terciopelo negro.
- Pañuelos sobre los hombros.
- Polainas rojas adornadas con cintas.
- Sombrero de palma.
- Huaraches de cuero.
La imagen resulta espectacular cuando decenas de danzantes avanzan simultáneamente y los listones se mueven al momento de que el danzante gira, avanza o flexiona el cuerpo. El color convierte cada desplazamiento en una imagen dinámica, mientras la manta blanca unifica visualmente a la cuadrilla.
También pueden aparecer personajes como el apache y el viejo.
El apache porta penacho, arco y flecha, mientras el viejo utiliza una indumentaria deliberadamente desgastada y una máscara de apariencia fantástica; ambos introducen personajes diferenciados dentro de la formación de los Sonajeros.
El resultado combina disciplina colectiva, dramatización y participación festiva.
¿Qué significa la sonaja en la Danza de los Sonajeros de Tuxpan?
El elemento que da nombre a la danza mide aproximadamente 80 centímetros y se fabrica con madera. En su estructura se colocan rodelas metálicas que chocan al agitarse y producen un sonido seco, intenso y reconocible.
Cada danzante la lleva en la mano derecha y la mueve de acuerdo con la secuencia marcada por los músicos. En una cuadrilla numerosa, decenas de sonajas producen una enorme percusión colectiva que acompaña el golpe de los huaraches contra el suelo.
La música tradicional se produce principalmente con:
- Flauta de carrizo
- Tamborcillo de doble parche, elaborado tradicionalmente con cuero
Los intérpretes son conocidos como piteros y suelen participar dos por cuadrilla. Su función es esencial, pues establecen las melodías y el ritmo que permite coordinar desplazamientos, giros, avances y encuentros simbólicos.
La sonaja no funciona como simple acompañamiento musical.
Forma parte de la coreografía y acompaña el avance de los danzantes hasta convertirse en una extensión del propio cuerpo.
¿Cuándo se celebra la Danza de los Sonajeros en Tuxpan?
La mejor oportunidad para ver esta expresión como protagonista es el Jueves de Corpus Christi, su celebración principal. La fecha cambia cada año porque depende del calendario litúrgico.
Otra temporada fundamental comienza el 20 de enero con las fiestas de San Sebastián y se prolonga mediante distintas celebraciones hasta el 2 de febrero. Dentro del ciclo destacan las fechas vinculadas tradicionalmente con San Sebastián Abajeño, Arribeño y Pronunciado, acompañadas por procesiones, altares, música, gastronomía y numerosas cuadrillas de danzantes.
Además de Corpus Christi y San Sebastián, las cuadrillas pueden participar en otros encuentros religiosos y culturales del municipio. Por ello, antes de viajar conviene consultar la programación oficial de Tuxpan.
¿Por qué Tuxpan es el Pueblo de la Fiesta Eterna?
El sobrenombre no es una simple frase turística.
El Ayuntamiento registra más de 80 festividades religiosas al año, sin contar celebraciones cívicas y civiles.
La expresión “Pueblo de la Fiesta Eterna” se atribuye al sacerdote J. Melquíades Ruvalcaba, quien estuvo al frente de la parroquia entre 1929 y 1967 y utilizó estas palabras para describir la sucesión permanente de fiestas heredadas de los antiguos barrios indígenas.
En Tuxpan, una celebración parece comenzar antes de que termine la anterior.
Las procesiones, alimentos, imágenes religiosas, danzas y compromisos familiares componen un calendario comunitario que continúa reafirmando la identidad nahua del municipio.
La Secretaría de Cultura de Jalisco ha presentado a Sonajeros, Paixtles y Xayacates como expresiones distintivas de la cultura popular tuxpanense.
Tuxpan, un pueblo donde la tradición todavía se hereda
La conservación de los Sonajeros no depende únicamente de instituciones, su fortaleza está en las familias.
Las cuadrillas integran adultos, jóvenes y niños, formando una auténtica cadena intergeneracional de transmisión. Un niño aprende observando al danzante que tiene enfrente. Primero reconoce el ritmo del tambor, después descubre cuándo debe levantar la sonaja y finalmente entiende cómo moverse sin romper la formación.
Su verdadero patrimonio no se encuentra únicamente en una sonaja o en un traje. Está también en el momento en que una nueva generación decide ocupar su lugar dentro de la cuadrilla.
Porque mientras el tamborcillo y la flauta continúen marcando el camino, Tuxpan seguirá haciendo honor a su nombre de Pueblo de la Fiesta Eterna.
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