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Por: Circe Vargón

Disfrutar de las playas mexicanas también implica conocer los fenómenos naturales que pueden presentarse en las costas del Pacífico.

Aunque los tsunamis son poco frecuentes, las autoridades coinciden en que reconocer las señales de alerta y actuar durante los primeros minutos puede salvar vidas.

Las playas mexicanas figuran entre los destinos turísticos más visitados del mundo. Desde Baja California hasta Chiapas, millones de personas disfrutan cada año del mar y las olas, pero también pueden estar expuestos a fenómenos geológicos como los sismos y los tsunamis.

Por ello, cada 5 de noviembre, el Día Mundial de Concienciación sobre los Tsunamis promueve la preparación de las comunidades costeras y de quienes visitan estos destinos.

Un sismo fuerte, el retiro repentino del mar o sonidos inusuales provenientes de la costa pueden ser señales de tsunami. Conocerlas y actuar de inmediato puede salvar vidas en las playas mexicanas./Foto: Pixabay

La primera alerta puede ser la propia naturaleza

Uno de los errores más comunes es pensar que siempre habrá tiempo para esperar una alarma oficial.

En realidad, cuando un tsunami es generado cerca de la costa, las olas pueden llegar en cuestión de minutos.

Por ello, las autoridades consideran que ciertas señales naturales deben interpretarse como una advertencia inmediata.

La primera y más importante señal de advertencia es el propio sismo.

De acuerdo con la Coordinación Nacional de Protección Civil (CNPC), si ocurre un terremoto lo suficientemente fuerte como para agrietar paredes o impedirte mantenerte en pie, considera esto como una alerta natural y no esperes que se emita un aviso oficial.

Primero protégete durante el movimiento sísmico y, cuando termine, aléjate de las playas y zonas bajas para dirigirte inmediatamente a un lugar seguro.

Las costas mexicanas ofrecen paisajes espectaculares, pero también requieren preparación ante fenómenos naturales como sismos y tsunamis/Foto: Pexels

El mar también envía señales

La segunda señal es el comportamiento del mar.

La Comisión Oceanográfica Intergubernamental de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (COI-UNESCO) advierte que un aumento o descenso repentino del nivel del mar, así como sonidos inusuales procedentes del océano, pueden indicar la proximidad de un tsunami.

No vayas a explorar el lecho marino; es una señal de que el tsunami está por llegar.

¿Qué hacer si existe riesgo de tsunami? El protocolo de supervivencia

Las autoridades de protección civil mexicanas han establecido una serie de medidas claras:

Aléjate de la costa y busca altura: Dirígete inmediatamente a las zonas altas y seguras identificadas en las rutas de evacuación de tu localidad.

El Centro Nacional de Prevención de Desastres (CENAPRED) recomienda buscar terrenos situados preferentemente a más de 10 metros sobre el nivel del mar, siguiendo las rutas de evacuación establecidas.

Los cerros, colinas y elevaciones son los mejores refugios. Si no hay tiempo para llegar a terrenos altos, sube a un edificio de concreto reforzado de al menos cuatro pisos y dirígete a la azotea o a los pisos superiores.

  • No te detengas a observar: Un tsunami consiste en varias olas, y la primera no siempre es la más grande. El peligro puede durar horas. Nunca vayas a la playa a ver el tsunami; se desplaza más rápido de lo que una persona puede correr.

  • Si estás en una embarcación: Si te encuentras en puerto o cerca de la costa, no intentes salir al mar para evitar el tsunami. Evacúa hacia tierra alta siguiendo las instrucciones de las autoridades. Si ya estás en mar abierto, mantente atento a las comunicaciones de la autoridad marítima y no regreses a puerto hasta que se autorice.

  • Evita ríos y esteros: Un tsunami puede desplazarse aguas arriba por ríos, arroyos o esteros varios kilómetros tierra adentro. Aléjate de estos cuerpos de agua.

  • No uses tu vehículo: Siempre que sea posible, evacúa a pie por las rutas señalizadas. Las carreteras pueden congestionarse y retrasar la llegada a una zona segura.

  • No regreses antes de tiempo: Permanece fuera de las zonas inundadas o dañadas hasta que Protección Civil indique que es seguro volver.

La prevención es una de las herramientas más importantes para proteger la vida en zonas costeras./Foto: Pixabay

La prevención comienza antes de llegar a la playa

Para los turistas que visitan playas mexicanas, la preparación es clave.

Al llegar a tu hotel o destino, identifica las rutas de evacuación y los puntos de reunión señalizados.

Pregunta al personal del hotel o a las autoridades locales por las zonas seguras y la altura sobre el nivel del mar de tu ubicación.

La guía de Protección Civil sobre tsunamis recomienda conocer previamente las rutas de evacuación y practicar cómo llegar a un lugar seguro. También es importante preparar una mochila de emergencia y mantenerse informado mediante fuentes oficiales.

La prevención debe considerar las necesidades de niñas, niños, personas mayores, personas con discapacidad y quienes requieran apoyo para evacuar.

La naturaleza suele emitir señales previas que requieren actuar de inmediato, sin esperar confirmaciones./Foto: Magnific

México y los tsunamis

Aunque muchas personas asocian los tsunamis con otros países del Pacífico, México también ha registrado estos fenómenos a lo largo de su historia.

De acuerdo con el CENAPRED, el catálogo histórico del Centro de Alerta de Tsunamis (CAT), perteneciente a la Secretaría de Marina (Semar), documenta más de 60 tsunamis en la costa occidental de México durante un periodo de 288 años, lo que confirma que se trata de un riesgo poco frecuente, pero real y permanente.

La institución explica que el riesgo es especialmente importante en las costas del Pacífico mexicano, aunque estos fenómenos también pueden presentarse, con menor probabilidad, en el golfo de México y el Caribe.

No todos los terremotos generan tsunamis. Sin embargo, cuando se percibe un sismo fuerte en una zona costera, la recomendación es evacuar sin esperar una confirmación oficial.

Estar informados sobre qué hacer ante un tsunami no es motivo de temor, sino de responsabilidad cívica y turística.

Saber que un temblor fuerte en la costa o una retirada repentina del agua son llamados urgentes de la naturaleza para buscar terrenos elevados puede marcar la diferencia entre la seguridad y el peligro.

Disfrutar de la costa mexicana con plena tranquilidad implica también conocer sus riesgos y saber cómo proteger lo más valioso que tenemos: la vida.

¿Conoces las rutas de evacuación de tu playa favorita?

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