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Por: Circe Vargón

Cada año, cuando octubre llega a su fin y los altares comienzan a llenarse de flores de cempasúchil, veladoras y pan de muerto, otro acontecimiento extraordinario ocurre en los bosques del centro del país.

Millones de mariposas monarca emprenden un viaje de más de 4 mil kilómetros desde Canadá y Estados Unidos hasta los bosques de oyamel de Michoacán y el Estado de México.

Durante generaciones surgió una creencia que todavía permanece viva: las mariposas representan el regreso simbólico de las almas que vuelven a visitar a sus familias durante el Día de Muertos.

La importancia ecológica de este acontecimiento llevó a que la Reserva de la Biosfera Mariposa Monarca fuera inscrita en la Lista del Patrimonio Mundial de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) en 2008.

Cómo visitar el Santuario de la Mariposa Monarca este verano 2025 desde la CDMX
El pico de temporada ocurre entre la segunda quincena de enero y finales de febrero. Foto: Canva.

Cuando las mariposas anuncian el regreso de los difuntos

En comunidades mazahuas y purépechas, la llegada de las primeras monarcas coincide con las fechas dedicadas a recibir a los difuntos. Esa sincronía favoreció la construcción de una interpretación cultural transmitida de generación en generación.

Para muchas familias de la región, las primeras mariposas que aparecen a finales de octubre representan a los seres queridos que vuelven para participar simbólicamente en las celebraciones de Día de Muertos.

La relación entre mariposas y espiritualidad también tiene raíces más antiguas dentro del mundo mesoamericano.

Incluso en el mundo mesoamericano la mariposa poseía una carga simbólica especial.

En náhuatl, papalotl significa mariposa y distintas representaciones prehispánicas la relacionaban con la transformación y el tránsito entre distintos estados de existencia.

Más allá de las interpretaciones religiosas o simbólicas, la coincidencia entre el arribo de las mariposas y las festividades de noviembre terminó integrándose a la memoria colectiva de las comunidades cercanas a los santuarios.

Por ello, para muchos habitantes de la región, proteger a las monarcas significa conservar una especie migratoria, pero también implica respetar una tradición que conecta a las familias con sus antepasados.

En el Día Internacional de las Reservas de la Biosfera, descubre cinco de los santuarios naturales más fascinantes de México. Conoce su historia, su riqueza biológica y cómo visitarlos de forma responsable.
En comunidades purépechas y mazahuas, la llegada de las mariposas está asociada simbólicamente con el retorno de las ánimas durante el Día de Muertos.

¿Dónde observar la llegada de las mariposas monarca?

Cada invierno, millones de mariposas encuentran refugio en los bosques templados de oyamel localizados entre Michoacán y el Estado de México.

Aquí te mencionamos dónde las puedes encontrar:

Michoacán

  • El Rosario
  • Sierra Chincua
  • Senguio
  • Cerro Prieto

Estado de México

  • Piedra Herrada
  • La Mesa
  • El Capulín
Mariposa Monarca en Michoacán
Mariposa Monarca en Michoacán

El viaje de más de 4,000 kilómetros que sigue sorprendiendo a la ciencia

La migración de la mariposa monarca continúa siendo uno de los fenómenos más estudiados por especialistas en biología y conservación.

Cada otoño, una generación especial conocida como “generación migratoria” emprende el viaje hacia México. A diferencia de las generaciones que nacen durante la primavera y el verano, estas mariposas viven varios meses y son capaces de recorrer enormes distancias hasta alcanzar los bosques donde pasarán el invierno.

Lo más sorprendente es que ninguna de las mariposas que parten desde Canadá realiza el viaje completo de ida y vuelta.

Las generaciones descendientes continúan el ciclo migratorio y logran regresar a las mismas regiones donde vivieron sus antecesoras, un fenómeno que sigue siendo objeto de investigación científica.

Este comportamiento sigue siendo objeto de investigación científica y constituye una de las razones por las que la migración de la monarca es considerada un fenómeno biológico excepcional.

La Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (CONANP) mantiene programas permanentes de monitoreo y conservación para proteger tanto los santuarios mexicanos como las rutas migratorias de la especie.

Guía práctica para visitar los santuarios en 2026

¿Cuál es la mejor temporada?

La observación suele realizarse entre noviembre y marzo. Durante febrero y marzo las temperaturas son más favorables y es común observar un mayor movimiento de las mariposas dentro de los santuarios.

Horarios generales

La mayoría de los centros de visita opera aproximadamente entre las 9:00 y las 17:00 horas, aunque los horarios pueden variar según el santuario y las condiciones climáticas.

Recomendaciones para una visita responsable:

  • Mantener silencio durante el recorrido.
  • Evitar el uso de flash fotográfico.
  • No tocar ni capturar mariposas.
  • Permanecer únicamente en los senderos autorizados.
  • Utilizar ropa abrigadora y calzado cómodo.
  • Llevar únicamente artículos indispensables.
  • Seguir las indicaciones de los guías comunitarios.

Antes de viajar, se recomienda consultar las actualizaciones de acceso directamente con la CONANP y las secretarías de turismo estatales, ya que las condiciones pueden variar según la temporada.

La generación migratoria de mariposas realiza un recorrido que continúa asombrando a científicos de todo el mundo./Foto: Pexels

El murmullo del bosque que inspira leyendas

Cada otoño, millones de mariposas llegan a los bosques del centro de México siguiendo un viaje que comenzó miles de kilómetros al norte.

La ciencia explica cómo ocurre la migración, pero las comunidades detallan lo que significa. Y entre ambas visiones existe un punto de encuentro: la admiración que provoca ver los árboles cubiertos de alas naranjas justo cuando las familias mexicanas recuerdan a quienes ya no están.

Tal vez por eso la mariposa monarca ocupa un lugar especial en la memoria colectiva.

No solo anuncia la llegada del invierno, también anuncia una de las temporadas más significativas del calendario cultural mexicano.

Quienes visitan los santuarios suelen hablar de una experiencia que pocas fotografías logran transmitir: el sonido.

Cuando la temperatura aumenta y millones de mariposas comienzan a moverse simultáneamente entre las copas de los oyameles, el bosque se llena de un murmullo constante provocado por el aleteo colectivo.

Para muchas comunidades locales, ese susurro forma parte de la magia que rodea a la monarca.

No es extraño que algunas personas lo relacionen con la presencia simbólica de los antepasados que regresan durante la temporada de Día de Muertos.

¿Te emociona el regreso anual de la mariposa monarca a nuestros bosques?

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